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Beneficios de los frutos secos

Beneficios de los frutos secos

Los beneficios de los frutos secos constituyen un plus que no debe faltar en una dieta sana.

Se los llama frutos secos porque en su composición natural tienen menos de un 50% de agua; sin embargo, en la naturopatía alimentaria solemos recomendar activarlos unas horas en remojo, lo cual mantiene todos los beneficios de los frutos secos y le agregan agua, enzimas y facilita su digestibilidad.

Como sea, sin activar o no, son un alimentos saludable si no se procesan con calor o frituras; naturalmente, en el primer caso, las porciones deberán ser más pequeñas para no exceder calorías que pudieran tornarlos pesados para la digestión. ¡Cuestión de equilibrio!

Nueces, almendras, avellanas … constituyen un verdadero caballito de batalla de la alimentación sana; se definen como tales a los frutos de las plantas que están recubiertos por una cáscara seca y dura y tienen una semilla en su interior. Sin embargo la definición gastronómica práctica amplía el espectro a otras con propiedades alimentarias sinérgicas como el sésamo, el maní, el lino, la chía o el girasol que no cumplen los requisitos de esta definición.

Perfectamente podrían reemplazar a muchos picoteos que no son saludables y nos tientan en la rutina cotidiana; algunos -erróneamente- afirman que son más caros, pero gramo por gramo, la mayoría de las opciones saludables resultan más económicas; nutritivamente, por supuesto, la diferencia es abismal.

Con ellas obtenemos grasas saludables, vitaminas, minerales, aminoácidos, fitoquímicos y fibras; son un ingrediente ideal para macedonias, ensaladas, cremas, batidos y postres, permitiéndonos enriquecer la dieta y mejorar sabores.

Podemos utilizarlos en platos dulces o salados, en ensaladas, batidos, rellenos, para hacer patés o quesos veganos, decorar tortas o hacer todo tipo de snacks saludables; incorporar al menos un puñado de frutos secos diariamente puede traernos muchos beneficios para la salud.

Beneficios generales de los frutos secos

A continuación un listado de los beneficios de los frutos secos que más los destacan:

  • Regulan los niveles de lípidos en la sangre y reducen el riesgo de formar coágulos.
  • Ayudan a perder peso.
  • Previenen el deterioro cognitivo.
  • Protegen los sistemas circulatorio y nervioso.
  • Favorecen la fortaleza ósea.
  • Son una fuente concentrada de minerales, vitaminas del complejo B y E y ácidos grasos esenciales.

Para saber más

Para comprender mejor acerca de los beneficios de los frutos secos, te recomiendo los siguientes artículos:

Frutos secos para un corazón saludable

Semillas para un mejor rendimiento deportivo

¡Disfruta de tu vida con salud!

Pablo de la Iglesia

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¿Es realmente peligroso el ácido fítico?

¿Es realmente peligroso el ácido fítico?

¿Es el ácido fítico un antinutriente o un súper nutriente?

El ácido fítico es rápidamente señalado como un antinutriente y eso aleja a muchas personas de alimentos verdaderamente saludables.

¿Pero es verdaderamente así? ¿Realmente deseamos evitar por completo el ácido fítico? ¿En qué se basa esta creencia? ¿Cuál es su origen? ¡Permitamos que el conocimiento nos ilumine el camino que transitaremos con sabiduría!

El ácido fítico bajo control

Comencemos con un consejo práctico que nos aliente a seguir consumiendo alimentos saludables -¡muy saludables!- como las legumbres.

Un secreto para la cocción de las legumbres y neutralizar el efecto del exceso de fitatos que provocan que nos caigan algo indigestas e interfieran en la asimilación de algunos minerales, es dejarlas en remojo durante unas ocho a doce horas y luego cocinarlas bien con algún trocito de alga kombu, ya que ayuda a ablandar su piel y mejorar su digestibilidad. ¡Listo, ya no debe preocuparnos este «peligroso antinutriente» en las legumbres! ¿Cuánto lío por nada verdad? ¿Cuantas gallinas pavoneándose y cacareando como si lo que estuvieran diciendo fuera realmente importante? ¡Pero sigamos que esto se pone interesante!

¿Desde cuando tratamos a nuestros aliados como enemigos?

Yo creo que desde que la ciencias de la medicina, la farmacia y la nutrición se han vuelto un apéndice de un monumental negocio cuyos postulados no deben contradecir sus intereses egoístas. ¡No le demos más vueltas! Con los gases que nos pueden provocar y todo, hasta un niño se da cuenta que un guiso de legumbres es algo saludable de principio a fin.

La presencia ácido fítico y sus supuestos efectos negativos, es algo que se ha exagerado y desvirtuado mucho; a veces por ignorancia comprensible pero siempre violando el sentido común. Otra vez, el asunto no parece ser cuestión de todo o nada, sino de equilibrio. Y ahora sí, los gases que nos provocan pueden ser las señales que nos marcan nuestro límite, pero con una alimentación adecuada que favorezca la colonización intestinal por una microbiota saludable, este podrá extenderse razonablemente.

«Básicamente, si masticas tu comida y hay algo de metal flotando  y algo de ácido fítico flotando alrededor, pueden interactuar entre sí; si lo hacen, el ácido fítico se unirá al metal como un imán, convirtiéndose en fitato, y puede que se deseche en lugar de absorberlo», de acuerdo a Trevor Kashey, Ph.D., nutricionista y bioquímico de Ohio (USA).

Ahora, ¿de donde nace la creencia, tal como aún se afirma con insistencia, pueden disminuir la biodisponibilidad de minerales como el calcio, el hierro o el zinc? Lo explica Felix Grases en un reportaje para la revista Discovery Salud:

“La verdad es que habría que recurrir a la frase de Paracelso: ‘Nada es veneno ni nada es saludable: todo depende de la dosis’. Si usted tomara grandes cantidades de fitatos pero no en su forma natural de sal calcicomagnésica sino en su forma de sal sódica que es lo que se hizo en los años cuarenta del pasado siglo XX, entonces sí podría tener algún problema de absorción de minerales importantes pero esas dosis jamás se toman en una alimentación normal. En eso radicó el error de la investigación de la época. Piense que entonces todo se ensayaba con dosis muy grandes. Y en investigación las dosis son muy importantes. Además empleaban, insisto en ello, una sal no natural. Y de ahí esa falsa creencia que aún hoy se sigue arrastrando”.

¡El ácido fítico, libre de culpa y cargo, ya puede deambular libremente en nuestros platos saludables! Qué gracias a el, ahora serán más saludables. Seamos racionales, en los niveles que se encuentran en los frutos secos, los cereales y las legumbres, y en las formas y cantidades que los comemos, es muy difícil consumir demasiado; en cambio, dada la comida ultraprocesada que abunda en las mesas de todo el mundo, lo que debería preocuparnos es la ausencia de ácido fítico en las comidas.

La cuestión realmente no es importante si tenemos una dieta balanceada en la que nuestro cuerpo obtiene los nutrientes perfectamente armonizados por millones de años de inteligencia evolutiva en acción; tal vez, perdonarán una cierta dosis de cinismo conspiranoico, el asunto fue sobredimensionado con objeto de favorecer la venta de productos refinados y ultraprocesados. ¿O acaso el comportamiento de la industria alimentaria ha sido siempre inocente y jamás han tenido la intención de manipularnos?

¿Qué dice la ciencia sobre el ácido fítico?

Por suerte, nuestro actual entendimiento nos ayuda a dejar atrás una superstición dañina con supuesto aval científico. Pero ojo, el actual sigue siendo un eterno punto de transición: aún somos muy ignorantes en relación a lo que nos queda por develar, nuestro camino es seguir aprendiendo y tomar lo que sabemos con prudencia. ¿Vale? Por supuesto, si tienes que asumir una incertidumbre, el camino recorrido hasta aquí nos dice que es mucho más probable obtener una diferencia si seguimos lo que nos dice nuestra observación de la naturaleza y el sentido común.

En un artículo de Marzo del 2009 de la revista Discovery Salud, “La importancia de consumir cereales, legumbres, frutos secos y semillas”, podemos leer lo siguiente:

“Un equipo de científicos de la Universitatde les Illes Balears dirigido por el catedrático Félix Grases ha aportado una razón más para el consumo regular de cereales, legumbres, frutos secos y semillas: la presencia en esos alimentos de ácido fítico, sustancia indispensable para el organismo ya que previene la formación de cálculos renales y la aparición de cardiopatías, diabetes y algunos tipos de cáncer como los de colon y mama. El ácido fítico tiene propiedades antioxidantes e inmunológicas y en la cantidad adecuada ayuda a eliminar sustancias tóxicas de la sangre. Es importante pues ingerir cotidianamente alimentos que contengan ese nutriente pues nuestro cuerpo no lo produce por sí sólo y cuando dejamos de ingerirlo diez días las reservas de fitatos bajan a niveles casi indetectables.”

“Comer de forma habitual legumbres -judías, guisantes, lentejas y garbanzos- sin grasa saturada- puede ayudar en casos de obesidad, diabetes y problemas cardiovasculares.”

Y justamente, uno de los aspectos que vuelven a las legumbres una de las protagonistas para cultivar salud hoy en día, son los fitatos, moléculas tradicionalmente desacreditadas como antinutrientes por los nutricionistas de la vieja escuela:

“Hay que decir que una de las claves de los sorprendentes efectos positivos que sobre la salud tienen las legumbres se encuentra en el fitato o myo-inositol hexafosfato, singular molécula que se encuentra en concentraciones elevadas en las legumbres así como en los cereales, los frutos secos y las semillas en general en forma de una sal insoluble conocida como fitina que supone el mayor aporte de fósforo durante la germinación. Es decir, los fitatos están básicamente en las semillas pues en el tronco, las hojas y los frutos su presencia es prácticamente indetectable”.

Beneficios del ácido fítico

Las recientes investigaciones reivindican el papel de los fitatos y se les atribuye valiosas propiedades tales como:

  • Prevenir la formación de cálculos renales y las calcificaciones cardiovasculares.
  • Aliviar y prevenir la diabetes y ciertos tipos de cáncer (como los de colon y mama).
  • Quelante natural que favorece la expulsión de metales pesados en el organismo.
  • La investigación indica que los fitatos también protegen del déficit de masa ósea en mujeres postmenopáusicas.

Dados los nuevos conocimientos, digamos ahora con firmes argumentos que el ácido fítico necesariamente debe obtenerse de los alimentos ya que nuestro organismo no lo fabrica y sus reservas naturales se agotan en periodos muy cortos.

Legumbres, cereales integrales, frutos secos y semillas son alimentos que, después de las frutas y verduras, constituyen los grupos alimentarios de mayor importancia; sin embargo su consumo está prácticamente ausente en las mesas del occidental promedio que se alimenta básicamente de ultraprocesados, carnes y lácteos -alimentos indeseables u opcionales- que crean fuertes desequilibrios en nuestra ecuación nutricional.

Como ingerir los alimentos con fitatos

Los alimentos que aportan ácido fítico deben ingerirse en forma moderada y regular; de acuerdo a Felix Grases:

“La cantidad a consumir recomendada es sencilla. Basta tomarse un buen plato de legumbres más de una vez a la semana. Ahora bien, las legumbres no deben conservarse mucho tiempo en líquido. Porque cuando se cuecen parte de los fitatos se pierden. Así que deben consumirse como mucho a los dos días de cocerse. Si se conservan más tiempo con líquido se van hidrolizando.”
“Obviamente lo ideal es consumirlas inmediatamente después de cocinarlas. De forma periódica cada muy pocos días porque hemos visto que al mes las cantidades remanentes bajan en el organismo un 50%. A mi juicio lo ideal sería consumirlas dos o tres veces por semana”.

Las legumbres no son la única fuente de fitatos, como se ha señalado, también los encontramos en las semillas y los cereales integrales; mi punto de vista, en especial porque nuestros conocimientos de nutrición apenas están en pañales con todo lo que tenemos por descubrir por delante, es que busquemos su aporte en diversas fuentes.

Con todo, insisto en el consumo moderado y regular de legumbres, son un alimento subvalorado. Agenda los siguientes artículos para leer más tarde:

Consejos para una buena alimentación

Mantenerse en línea con lo que nos da la naturaleza con la menor intervención de manufactura y consumir alimentos frescos, vivos e integrales basado en un eje de frutas, hortalizas y frutos secos, con cantidades menores de cereales y legumbres, nos estaría indicando un camino seguro.

Luego tenemos huevos, lácteos y carnes que son opcionales y el sentido común dice que deben mantenerse en niveles bajos o moderados según los escenarios. 

Buena respiración, adecuada hidratación y actividad física en contacto con la naturaleza, completarían los pilares de un buen programa de salud.

Esta es una autopista ancha que puede estrecharse un poco si elegimos alguna filosofía en particular; los caminos posibles son muchos, pero hay leyes de la naturaleza inapelables que si no las respetamos, antes o después, se harán sentir sus consecuencias.

Como consejo final diría que, si optamos por un camino más estrecho, debemos hacerlo con más responsabilidad, informándonos a través de referentes probos y experimentados; recordemos que el camino tiene rectas, curvas, partes bien pavimentadas y otras en mal estado, necesariamente debemos cambiar de marchas si no deseamos tener un accidente. 

¡Qué tengas un viaje de crecimiento lleno de buenas experiencias!

Pablo de la Iglesia

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Propiedades de la vitamina K

Propiedades de la vitamina K

La vitamina K tiene importantes propiedades que deben ser atendidas asegurándonos un consumo adecuado; no es difícil adquirir dosis adecuadas pero, tratándose de un nutriente muy desconocido por la población general, es auspicioso que nos informemos.

Funciones

Interviene en la coagulación sanguínea y en los distintos factores implicados en el proceso; si no tenemos suficiente vitamina K aumenta la predisposición a padecer una hemorragia, sangrados frecuentes de nariz, encías o hematomas.

También es necesaria en la formación de huesos y tejidos saludables. Además, su consumo adecuado se asocia a la prevención de problemas cardíacos, dado que activa la proteína que previene la formación de placas de calcio en las arterias manteniendo su elasticidad.

Tengamos en cuenta que cuando la ingesta no es óptima nuestro organismo utilizará la vitamina K para su función principal de supervivencia, es decir que priorizará la coagulación de la sangre; en tanto que pueden quedar desatendidos el mantenimiento óseo y cardiovascular. (1)

Esto se conoce como teoría del triaje la cual postula que algunas funciones de los micronutrientes (las aproximadamente 40 vitaminas, minerales, ácidos grasos y aminoácidos esenciales) se ven limitadas durante la escasez y que las funciones requeridas para la supervivencia a corto plazo serán prioritariamente contempladas sobre aquellas que son menos esenciales.

Presentación

La vitamina K al ser una vitamina liposoluble se absorbe gracias a la acción de las sales biliares y su eliminación también se realiza a través de las vías biliares, aunque pueden aparecer metabolitos en orina.

Para tipificar la vitamina K existen tres grupos: la K1, la K2 y la K3:

  • K1 o filoquinona, se encuentra en las verduras de hoja verde, supone del 70 al 90% de la vitamina K total.
  • K2 o menaquinona, se produce gracias a la flora intestinal y en alimentos fermentados; además de otros alimentos de origen animal como puede ser la carne o algunos quesos.
  • K3 o menadiona, es sintética; se conoce desde hace unos cien años y en aquellos estudios pioneros se observó que los animales que sufrían hemorragias tenían déficit de vitamina K.

Los estudios señalarían como más efectiva la vitamina K2 que la vitamina K1.

Fuentes

Las principales fuentes alimentarias de vitamina K son alimentos de origen vegetal como col, coliflor, judías verdes, guisantes, nabos, coles de Bruselas, espinacas, lechugas, etc.

Los alimentos de origen animal no contienen una elevada cantidad de vitamina K con excepción del hígado, huevos, quesos y algunos alimentos fermentados en donde la cantidad aportada tiene una gran variabilidad.

Precauciones

La vitamina K necesita la absorción de bilis y grasas para poder absorberse, además se almacena por poco tiempo en el hígado.

A pesar de ser una vitamina liposoluble, no se han descrito casos de toxicidad por sobredosificación por medios naturales, sin embargo es importante saber que si se está tomando anticoagulantes hay que tener cuidado con la cantidad de vitamina K que consume evaluando con su proveedor de salud los riesgos y beneficios.

Quienes padecen enfermedad de Crohn o intolerancia al gluten pueden padecer una carencia debido a los problemas de absorción en el intestino.

Recomendaciones

La ingesta recomendada según la RDA americana es de 90µg/día para las mujeres y 120 µg/día para los hombres, sin embargo en las ingestas recomendadas para la población española, se recomienda un aporte menor de 80 y 65 µg/día para hombres y mujeres respectivamente.

Pablo de la Iglesia

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¿El veganismo puede salvar al planeta?

¿El veganismo puede salvar el planeta?

El veganismo puede salvar al planeta, también puede destruirlo. Y lo mismo ocurre cuando optamos por un estilo de alimentación omnívoro.

¿El veganismo puede salvar al planeta? Pienso que el secreto, más allá de nuestro estilo alimentario elegido, es desarrollar una cultura regenerativa.

Me encanta el veganismo como recurso; en mis libros siempre lo he recomendado como una de las mejores alternativas para cuidar la salud.

Pero me entristece cuando se hace de ello una religión basada en dogmas típicos, absurdos e incuestionables.

Uno de ellos, que circula con fuerza, es:

El veganismo puede salvar al planeta del calentamiento global.

Esta es una verdad a medias y, si la tomamos literalmente, únicamente cambiaremos un monocultivo mental por otro.

Hay que estar atentos al discurso que normalizamos, de lo contrario, nos libraremos de unas creencias para caer presos de otras.

Es posible, por supuesto, que el veganismo puede salvar al planeta. Especialmente cuando se practica un veganismo que abraza también la búsqueda de la salud. El diseño de la naturaleza ha dispuesto que salud y ecología vayan de la mano.

Lamentablemente, con frecuencia no es así y es tan solo una mirada apresurada e improvisada.

No hay verdad, tan solo percepción

Las comparaciones son odiosas, pero inevitables para establecer contrastes.

Si estás dando los primeros pasos debes preguntarte:

  • ¿qué veganismo?
  • ¿comparado con qué? 

No te voy a mentir, personalmente me planteo una alimentación consciente y estas preguntas no son más que un ejercicio, casi un entretenimiento.

Sin embargo puedo observar que para muchas personas son muy importantes; necesitan protocolos, aún no están preparados para el libre albedrío.

Si dejas de identificarte con una filosofía puedes buscar las respuestas con integridad de acuerdo a valores personales identificados y en tu propia escala; ellas llegarán y en muchas ocasiones serán diferentes según los escenarios diversos que te toque ir viviendo.

Si realmente aún deseas abrazar el veganismo por razones filosóficas, perfecto. Tan solo ten presente que no tienes necesidad de justificarlo científicamente y mucho menos con hipótesis mezquinas e interesadas.

Tan solo eliges que no deseas comer animales y punto.

Ahora bien, si lo que buscas es proteger a los animales, el asunto es diferente.

Si desayunas leche de soja con galletitas industrializadas, la diferencia no está en los animales sino en cuales animales. Es decir: los que te comes, los que mueren para producir lo que comes, los que mueren por los desechos de lo que comes.

¿Comprendes la diferencia?

Únicamente buscamos cómplices. Y compartir la culpa.

Y no estoy juzgando, únicamente planteando el asunto como es.

Ignominiosos ultraprocesados

Los ultraprocesados son más dañinos para el planeta, la salud y los animales que comer un huevo agroecológico o carne de pastoreo.

En «La confusión vegana» hemos visto que el veganismo vacío de razón y cuestionamiento, puede ser otra forma de destrucción debido al consumo de alimentos ultraprocesados y sus desechos.

El veganismo puede estar edificado sobre hábitos desastrosos para la salud si optamos por ultraprocesados. Además encontramos que son contaminantes para el planeta por sus envases descartables y pésimos para los animales que los confunden con alimentos o son atrapados por ellos.

¿ Si o no?

Definitivamente, un churrasco de carne regional de pastoreo con ensalada y un vaso de agua con limón es mucho más sano para el cuerpo, el planeta y los animales que una milanesa de soja Granja de Sol con mayonesa Hellmans Coca Cola Zero. ¿O no?

Todos alimentos muy veganos y que muchos practicantes en modo secta celebran mientras hacen un escrache a unas familias que comen tranquilamente en una parrilla de Buenos Aires.

No, no es una perogrullada, nada más navegar un rato por las redes sociales para encontrarse con gente a raudales que abrazan estos hábitos y tienen un insoportable discurso moralizador y despreciativo contra los «abominables comedores de carne».

Comportamiento anormal seguramente predispuesto por carencias de B12, ácidos grasos esenciales y otros nutrientes escasos en sus dietas ultraprocesadas.

¿El veganismo puede salvar al planeta? En este caso, NO.

Esclavos de nuestras creencias

Podemos comer de muchas maneras y estar saludables, pero no podemos vivir comiendo ultraprocesados y tener buena salud.

Estos pensamientos son tan reduccionistas como aquellos que todavía insisten en que si no comemos carne o derivados animales nos faltarán proteínas, hierro, B12 o vaya a saber que.

Ya sabemos que tanto la producción animal como vegetal a escala industrial, sin consciencia ambiental y al servicio del consumismo zombi, son las puertas al desastre.

Entonces, ¿el veganismo puede salvar al planeta? SI. ¿Y a destruirlo? TAMBIÉN.

¿Puede el consumo de carne contribuir a destruir el planeta? SI. ¿Y a regenerarlo? TAMBIÉN.

Es una cuestión de enfoque productivo y actitud de consumo; en absoluto una guerra de fanáticos procurando imponer sus medias verdades.

Por eso afirmo que hay una guía trascendente a estas visiones: CULTURA REGENERATIVA.

Cultura regenerativa

La cultura regenerativa es una cuestión de actitud ante la vida que no se limita a nuestra forma de comer.

Simplemente, para despertar el sentido crítico y racional, veamos que hay formas de ser omnívoros que son mucho más sustentables y compasivas. De manera particular si miramos lo que más importa: la tierra como un organismo único e indivisible.

No se trata de seguir siendo parásitos que comen carne o que comen vegetales, se trata de dejar de ser parásitos del planeta.

Para ello hay que subirse a una verdadera escalada virtuosa de consumo evolutivo que habilite una cultura regenerativa del medio ambiente.

Les dejo una conversación entre el Dr. Mercola y Joel Salatin, autor del libro «Esto no es normal». Sin intención de convencer de algo, simplemente para pensar y abrir nuestras cabezas para que funcionen mejor.

Concluyo el artículo sin concluir mi pensamiento

Entonces, ¿el veganismo puede salvar al planeta?

El veganismo bien entendido es una valiosa herramienta para salvar al planeta, definitivamente no la única y no siempre.

Hay otros modos de hacerlo y bienvenidos sean todos, porqué si hay algo que fortalece el jardín de la vida es la diversidad .

El secreto más importante está en los alimentos frescos e integrales.

Mejor si son agroecológicos.

Y aún más si son regionales.

La mirada que nos brinda el concepto de cultura regenerativa puede ser de gran ayuda para discernir con más eficacia.

Pablo de la Iglesia

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La confusión vegana

La confusión vegana

La confusión vegana aporta más a la confusión de siempre que veganismo transformador y evolutivo.

En los últimos tiempos, la sociedad se ha visto afectada por la polarización y el surgimiento de nuevas formas de fanatismos. Resurgen los extremismos por doquier y los estilos de vida potencialmente saludables también se han visto contaminados por esta anarquía ideológica; anarquía ideológica que, en lugar de trascender las grandes ideologías y expandir la consciencia, nos tiende a focalizar en reductos más pequeños y excluyentes.

Vemos también la exacerbación de una manifestación de una subcultura vegana que ha apelado a metodologías de escrache a quienes eligen un churrasco, un huevo o una pizza. Una minoría ruidosa y desagradable, pero una minoría al fin.

Si analizamos en detalle los hábitos de estas personas, en general no son auténticos veganos; a lo sumo meros creyentes en un ídolo que no conocen y al cual le rinden culto con oraciones y tributos de leche de soja ADES, galletitas OREO y otros desechos de la industria alimentaria.

El veganismo debería estar enfocado en crear salud; es completamente ridículo rendirle culto a alimentos que fomentan la destrucción planetaria.

¿Esto es realmente compasivo?

Pensando en la confusión vegana, se me ocurre una pregunta para los comedores de milanesas de soja transgénica y mayonesa Hellman’s «sin ingredientes animales»:

¿Cual es el propósito de salvar una vaca, un pollo, incluso el embrión de un pollo, si con esos hábitos se destruye la Madre Tierra que es la forma de vida que nos sustenta a todos?

La confusión vegana

¿Esto es vegano? Yo diría que aquí no te comes directamente un animal, pero si incluimos al veganismo dentro de las corrientes naturistas y su espíritu armonioso con la naturaleza, definitivamente no lo es.

Separando la paja del trigo

Entonces: es vegano pero no es naturista. Es vegano pero no es sano. Es vegano pero no amigo del medio ambiente. Y, si lo miras bien: es vegano pero no es compasivo con los animales.

Yo no tengo interés por juzgar ningún comportamiento, simplemente poner las cosas en su lugar y desacreditar argumentos de fanáticos portadores de una supuesta superioridad moral.

Sobre esto nos hemos explayado un poco más en ¿El veganismo puede salvar al planeta?

Comerte una ensalada de vegetales frescos producidos por ti o adquiridos en la verdulería, es naturista y vegano.

Comerte un churrasco o un huevo de gallina feliz, es naturista y constituyen alimentos que definitivamente pueden entrar o no en un enfoque terapéutico de naturopatía alimentaria. Especialmente si el churrasco es producido dentro de un sistema de agricultura regenerativa como la que propone Joel Salatin en su libro «Esto no es normal» (Diente de León).

¿Ultraprocesados veganos?

Comerte una Hellmann’s de la refinería industrial no le aporta nada a tu organismo. Sus desechos van a contaminar mares y ríos dañando la integridad de los animales marinos. Dañan la tierra y comprometen la integridad ambiental por décadas.

Los ultraprocesados no tienen nada que ver con el veganismo, el espíritu naturista, la conciencia ambiental y el respeto a la naturaleza -la madre de todos los animales que los veganos pretenden proteger-. ¿Es vegano? Puede ser si consideramos vegano a quien no se come un animal y lo exculpamos del impacto de sus desechos. Es vegano pero desprovisto de todas las buenas virtudes del buen veganismo.

Este posteo tuvo más de 1100 «me gusta», muchos más que otros en el mismo grupo de Facebook. Esto que indica que la percepción distorsionada está muy extendida, no es un hecho aislado y debe ocuparnos seriamente a los que trabajamos por el equilibrio mancomunado de la salud y el medio ambiente.

La confusión vegana

Alimentación consciente

Repito, no es mi intención hacer un juicio de valor sobre este comportamiento; cada uno coma que coma lo que quiera.

Simplemente digo: esto es dañino para la salud, aún más para el medio ambiente y dista de ser compasivo con los animales.

Mucho más dañino que un churrasco de pastoreo, agroecológico y de producción regional. ¡Pero mucho más! Y si ese churrasco es consumido por personas conscientes que valoran la calidad por sobre la cantidad, ¡mejor aún!

Frugalidad y calidad es una excelente fórmula para mejorar la salud, cuidar el planeta y ser respetuosos con toda la vida.

Luego, se vegano, macrobiótico, paleolítico, ¡lo que quieras! Encontrar nuestro mejor estilo alimentario es un hermoso desafío en el que me encanta acompañarte.

Con comida sana y de verdad. Y sin ninguna pretensión de superioridad moral.

Si te cuida a ti, cuida al planeta. Si cuida al planeta, nos cuida a todos los que vivimos en el.

Pablo de la Iglesia

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Espirulina, B12, veganos

Espirulina, B12, veganos

¿Es la espirulina una buena fuente de B12?

La vitamina B12 (o cobalamina) es la vitamina cuya obtención más ocupa a quienes realizan dietas veganas puesto que es complicado encontrarla en alimentos de origen vegetal.

Sin embargo la espirulina es una excelente fuente de B12 y va muy bien con este estilo de vida.

Polarizaciones absurdas en torno a la espirulina

En algún momento se ha cuestionado su biodisponibilidad en el ser humano dada la existencia de una molécula análoga a la B12 que interfiere en los valores de análisis y esta presente en esta microalga.

Sin embargo, los estudios científicos específicos han determinado la presencia de al menos 20 a 40% de la B12 biodisponible para el ser humano sobre el total de las moléculas de la familia de la B12 presentes en la espirulina.

El asunto está resuelto y con tan solo uno o dos gramos de espirulina se cubren las necesidades de la misma.

En todo caso, no es necesario hilar tan finito y podemos agregar uno o dos gramos más para mayor seguridad; al menos durante algunas semanas en varios periodos de choque suplementario.

Como vemos, no hay verdad en los extremos y, como es frecuente en la ciencia de la nutrición, no se trata de todo o nada.

Otras fuentes de pequeñas dosis de B12

Agreguemos que, aún en las dietas más estrictamente veganas, hay otras fuentes potenciales de B12.

Citamos el miso, la salsa de soja, algunas setas como el shiitake y la melena de león, las conservas vegetales fermentadas con ácido láctico como el chucrut o el kimchi, algunas variedades de levadura dietética o el alga chlorella.

Amén de un intestino saludable, por supuesto, que luego de una dieta vegana bien hecha durante un tiempo, empezará a producir pequeñas cantidades de la vitamina.

¡Ojo! Siempre hablamos de una dieta vegana saludable, o sea naturista; el veganismo supermercadista que es altamente tolerante con los ultraprocesados es una cultura para el desastre total. ¿Se entiende, verdad?

Te puede interesar: La confusión vegana

En cualquier caso, algunas personas que han vegetarianizado la dieta están dispuestas a aceptar sin ningún conflicto el consumo de dos o tres huevos a la semana o incluso una cucharada diaria de polen; esto ayudará a cubrir toda la necesidad de B12 y es un refuerzo muy importante que brinda un margen de seguridad.

Eso si, enfatizo que, si vamos a comer huevo para aprovechar sus valiosas propiedades sin adquirir las consecuencias negativas de los excesos típicos, estos tienen que ser de producción orgánica proveniente de gallinas de pastoreo.

Caso contrario recomiendo evitarlos, fortalecer la estrategia anterior y, eventualmente si necesitamos hacerlo para nuestra tranquilidad, consumir un complemento de B12 de buena calidad, aumentar la cantidad de espirulina o ambas.

Suplementos de B12

¿Y porqué no lo solucionamos fácilmente con un suplemento? No tengo ningún problema con los suplementos de síntesis, de hecho tengo unos cuantos sobre mi escritorio y los tomo gustoso como complementos de mi estilo de vida saludable o con fines terapéuticos.

El punto es, que si a priori aceptamos que es imposible obtener B12 de fuentes vegetales naturales, debemos asumir que el veganismo estricto no es un estilo de alimentación para el que nos haya preparado la evolución. ¡Pero definitivamente no es así!

A esto agrego que el conocimiento que tenemos es limitado, seguramente hay algunos otros aspectos que tenemos descubiertos y ponemos en riesgo nuestra salud. Mi premisa es que si la naturaleza no brinda un soporte integral de mínima, nuestro enfoque no es adecuado.

Por supuesto, no tengo respuesta definitiva y cada uno debe elegir donde pararse en función de la información.

Yo he sido vegano muchos años y me ha ido bien tomando altas dosis de espirulina; he sido vegetariano y me ha ido muy bien también; y hoy tengo un estilo de alimentación consciente que procura hacer lo mejor posible con los alimentos disponibles y me sigue yendo bien.

No creo que haya una forma mejor o peor, cada enfoque tiene puntos fuertes y puntos débiles, pero en todos se puede elaborar un programa saludable.

Es decir, el de la B12 y los veganos es un tema que amerita cierta atención pero de ninguna manera el dramatismo habitual que algunos sectores de la vieja guardia sanitaria intentan promover con viejas supersticiones que solo conducen al miedo y la parálisis. ¡Estemos tranquilos y elijamos alimentos reales con variedad dentro de nuestro estilo de vida!

Productos recomendados

Los siguientes productos son algunos de mis preferidos para el mercado europeo; en caso de no acceder a ellos por vivir en otras regiones, servirán de referencia para adquirir versiones locales en dietéticas.

  1. Espirulina ecológica en polvo Anastore
  2. Espirulina ecológica Anastore
  3. Espirulina ecológica premium Aldous Labs
  4. Espirulina orgánica en polvo My SuperFoods

Pablo de la Iglesia

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Frutos secos y semillas para un mejor rendimiento deportivo

Frutos secos y semillas para un mejor rendimiento deportivo

Se trata de alimentos altamente energéticos y con alta densidad nutricional, razón por la cual los frutos secos y semillas para un mejor rendimiento deportivo suman muy buenos auspicios.

Definitivamente, el consumo de frutos secos y semillas, ayudan a diseñar un buen mix de nutrición para el deportista; su consumo regular le favorece en varios aspectos:

  • Potencia muscular.
  • Tónico del sistema nervioso.
  • Fortaleza ósea.
  • Protección cardiovascular.
  • Efecto antioxidante y antiinflamatorio.
  • Regulación de la glucemia.

Beneficios generales

Los puntos señalados son claves a la hora de fortalecer la actividad física en el corto y mediano plazo, y aún más importantes para mejorar el desempeño a largo plazo en la carrera deportiva profesional; este punto es muy importante justo hoy en día en que se busca prolongar la vida deportiva unos años más sin renunciar a variables como salud, bienestar y rendimiento.

El aporte consistente de calcio y magnesio altamente asimilables, serán claves para mejorar la respuesta del sistema nervioso, la resistencia ósea y articular o la respuesta muscular.

Destaca también el alto contenido de fibra presente en los frutos secos y las semillas; esto no solo favorece la regularidad intestinal sino que también ralentiza la absorción del azúcar, fundamental para un abastecimiento más regular y progresivo de energía.

Como bien sabemos, obtenemos energía con más facilidad de los carbohidratos pero un punto importante en el que se enfatiza hoy día es en mejorar los mecanismos internos para quemar lípidos con más eficiencia; esto es clave en la evolución del desempeño deportivo y es necesario trabajar en ello en forma constante para que funcione óptima y en progresión ascendente.

Algunos frutos y semillas, especialmente por su aporte de ácidos grasos esenciales de las familias Omega 3 y 6 -nueces, avellanas, pistachos, lino, chía- tienen propiedades antiiflamatorias; así ayudan a proteger y mantener las articulaciones, y los sistemas cardiovascular y neurológico; trabajar este punto desde etapas tempranas de la vida profesional del deportista es un factor auspicioso para prolongar la duración de la misma.

Por último, se trata de una de las claves saludables de las dietas hipercalóricas cuando es necesario ganar peso o volumen con salud.

El tema amerita seguir profundizando en las propiedades particulares de varias de ellas; tomemos para este artículo dos valiosas semillas que no son muy consideradas por los deportistas y más adelante seguiremos desplegando el tema con el abordaje de otras.

Chía y lino en el deporte

Una propiedad destacada de la chía es la dosis de energía suplementaria que aporta al organismo.

También tiene la propiedad de mejorar la eficiencia con la que se realiza la absorción de agua; al introducir chía en nuestra dieta cotidiana, la pérdida de fluidos se ralentiza y el cuerpo mantendrá su hidratación por más tiempo.

Además, ayuda a mantener una alta carga de carbohidratos; esto es de especial interés para atletas de resistencia cardiovascular que compiten durante largos periodos de tiempo.

La mezcla de chía con agua forma un gel al cabo de 20 minutos que, al tomarlo antes o durante una carrera, recubre el estómago y funciona como una barrera entre los carbohidratos y las enzimas estomacales, ralentizando la descomposición de carbohidratos complejos a simples; esto proporciona energía durante más tiempo, brindándoles un plus para el último trecho de la carrera.

El aporte proteico de la chía ronda en el 20% y sus aminoácidos son de muy fácil asimilación; un dato de interés para deportistas veganos es que la chía se encuentra entre los alimentos vegetales con mayor cantidad e proteínas completas.

Veamos una lista comparativa del porcentaje proteico en alimentos vegetales y observemos especialmente la relación de las semillas; convengamos que el porcentaje de la carne roja ronda entre el 20 a 22%, los lácteos rondan el 25%, el pescado entre el 18 y 20% y el huevo un 13%. ¡No hace falta decir mucho para observar que en torno a la proteína muchos mitos alimentan la ignorancia!

Proteínas vegetales completas
FuenteProteínas/100grs
Soja35
Semillas de cáñamo25
Semillas de calabaza30
Alubias23
Lentejas23
Garbanzos20
Cacahuete20
Lino18
Chía17
Sésamo17
Avena17
Nuez17
Almendra16
Quinoa15

Las semillas de chía y lino tienen muchos aportes y respuestas similares en lo que refiere a hidratación, eficiencia energética o carga proteica, mejora de la sensibilidad a la insulina, construcción de paredes celulares, transporte de oxígeno y fuente de energía para el corazón; estas últimas quizá tengan un plus en lo que refiere a mejora en los patrones hormonales, especialmente en el bloqueo de estrógenos que en exceso pueden predisponer al cáncer de mama o endometrio.

Consejos de consumo

Vamos eligiendo una u otra semilla para ir exponiendo conocimientos y propiedades útiles, sabiendo que cada día aprendemos cosas nuevas y no vale la pena sacar conclusiones definitivas; al final mi consejo es ir variando o haciendo un mix con el consumo de ambas.

No soy partidario de protocolizar de manera rígida los consumos de alimentos saludables y creo que debemos dejarnos llevar por las respuestas de nuestro cuerpo; en general, los especialistas recomiendan un puñado de un mix de frutos secos, tal vez la mayoría de los deportistas necesiten un poco más.

¿Tienes dudas de los beneficios de los frutos secos y semillas para un mejor rendimiento deportivo? ¡Pon buenas semillas en tu vida!

Pablo de la Iglesia

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¿Todos los HUEVOS son iguales?

¿Todos los HUEVOS son iguales?

¿Son los huevos un alimento saludable? ¿Cuántos podemos comer? ¿Todos los huevos son iguales?

Además de no contener pesticidas ni OGMs, los alimentos orgánicos aportan más nutrientes. Si tomamos como ejemplo los tomates, los diferentes indicadores señalan que pueden tener unas cinco veces más calcio, incluso más de diez veces el aporte de magnesio y casi dos mil veces la cantidad de hierro -que en los convencionales puede ser casi inexistente-. En las lechugas el calcio puede multiplicarse más de cuatro veces, cifras similares para el magnesio y, al igual que en el ejemplo anterior, la diferencia de hierro es muy significativa llegando a ser unas cincuenta veces más.

¿Da lo mismo cualquier huevo?

En los alimentos de origen animal también ocurre lo mismo. Son notables las diferencias nutricionales entre un huevo puesto por una “gallina feliz” que corre por el campo, pololea con el gallo y come lo que le es natural y aquellas que están hacinadas en una jaula, nunca ven un gallo y se alimentan de un polvo balanceado.

Un estudio realizado en el 2007 verificó estos valores y encontraron que los huevos orgánicos tienen 1/3 menos colesterol y 1/4 menos de grasa saturada, así mismo tienen 2/3 más vitamina A, dos veces más ácidos grasos Omega 3, el triple de vitamina E y siete veces más betacaroteno. ¡Todo a favor de los huevos de “gallinas felices” de pastoreo! ¿Verdad?

Esta es la razón por la cual una investigación puede resultar en que el huevo reduce el colesterol y el otro lo eleva; la gran enseñanza de este tiempo -y esto se aplica a todos los alimentos- es que antes de elegir lo que comemos tenemos que observar como se produce lo que comemos. La buena noticia para los amantes del huevo es que si se ocupan de conseguir aquellos que son de producción agroecológica y están dispuestos a pagar un poquito más por ellos, uno o dos al día es una medida aceptable.

Incluso cantidades menores, tanto como uno a tres por semana tal vez siga siendo válido, seguro y prudente, cantidades para quienes prefieren una alimentación basada en vegetales pero mantienen cierta flexibilidad por distintas razones. ¡Pero ahora si: libre de culpa y cargo! Tal vez, para los deportistas y quienes hacen alguna dieta especial, también esta cantidad pueda aumentarse.

Más propiedades

El huevo, junto con el suero de leche, constituyen la mejor fuente de proteína natural, si se considera su valor biológico y su utilización neta; el suero de leche es un alimento aislado, y si bien el huevo se dispone también como tal, soy partidario de utilizarlo en forma integral consumiéndolo a diario, ya sea cocido o pasado por agua.

Un beneficio bien estudiado del huevo es que comenzar el día consumiendo uno o dos, nos ayuda a comer menos y controlar la ansiedad durante el resto del día, siendo ideal para incorporarlo en las estrategias para bajar de peso; esto se debe a su valioso aporte de proteínas y grasas saludables en ausencia de carbohidratos.

Es importante señalar que el huevo es un alimento bajo en calorías; aunque este tema no es de mayor importancia en los enfoques de alimentación saludable, digamos que aporta en torno a las 80 calorías por huevo.

Como ya observamos, es un alimento que aporta densidad de micronutrientes. Destacan las vitaminas A, D, K, B2, B5 y B12; entre los minerales señalamos hierro, fósforo, potasio, selenio.

Luego, resaltamos el aporte de vitaminoides como la colina y valiosos carotenoides como la luteína y la zeaxantina. La colina es un micronutriente esencial para la salud del sistema nervioso y el consumo medio está muy por debajo de las necesidades óptimas; la luteína y la zeaxantina son antioxidantes y protectores de la salud visual.

Tan solo ten presente que para aprovechar realmente todos los beneficios del huevo, estos deben ser de calidad, provenientes de gallinas de pastoreo y alimentadas en forma natural; pagar un poco mas por ellos y la dedicación que emplees para conseguirlos, realmente es una inversión que rendirá sus frutos a mediano y largo plazo.

Lo importante: el balance de la ecuación

Y un punto importante en el que no me canso de machacar: la salud no depende de un huevo más o un huevo menos, sino de la calidad, la variedad y el equilibrio. Uno, dos o tres huevos al día es una cantidad segura para la gran mayoría de nosotros; incluso hay estudios que analizan el consumo de cuatro a seis, pero personalmente me inclino a la moderación y la prudencia, recomendando que esto sea analizado caso por caso con un profesional de la salud.

Lo hemos repetido hasta el cansancio: la columna vertebral de una buena alimentación depende del consumo de alimentos frescos, vivos e integrales focalizando en un eje que enfatice en una masa crítica de frutas, verduras y semillas y se complemente con cantidades más moderadas de cereales y legumbres. Luego, mencionamos los alimentos de origen animal que, según la dieta y estilo de vida, su consumo puede ser opcional o más limitado. De esta manera nos estaremos manejando dentro de un rango de seguridad importante, que ha demostrado ser protector de la mayoría de las enfermedades -en particular de las cardiovasculares, el cáncer y la diabetes- y nos permite vivir con una actitud de apertura expectante para seguir mejorando nuestra alimentación con aquellos saberes nuevos pero que se han sostenido durante bastante más de lo que dura la novedad.

Por último, siguiendo la línea de pensamiento aquí esbozada, convengamos que no es lo mismo comer una ensalada de vegetales frescos, un huevo de pastoreo picadito y condimentada con sal marina y aceite de oliva virgen, que unas galletitas elaboradas con harina refinada, azúcar blanca, sal común, aceites de mala calidad y huevos deshidratados que en el proceso su colesterol se ha oxidado y se depositará con facilidad en las arterias. ¡Si logramos comprender la diferencia, habremos dado un gran paso a la hora de mejorar nuestra capacidad de elegir los alimentos que día a día nos ayudarán a crear salud!

Pablo de la Iglesia

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Glutamina, regenerador muscular y reconstituyente intestinal

Glutamina

La  glutamina es un regenerador muscular utilizado como suplemento deportivo y un reconstituyente intestinal que mejora las digestiones.

La glutamina o L-glutamina, es uno de los 20 aminoácidos que intervienen en la composición de las proteínas; es un aminoácido no esencial y el organismo lo sintetiza a partir de sustancias presentes en los alimentos, sin embargo en determinados escenarios su suplementación se vuelve necesaria para prevenir la disminución del músculo debido a diferentes manifestaciones de estrés.

La glutamina representa casi el 60% de los aminoácidos presentes en los músculos; también es muy importante para el metabolismo cerebral, la médula espinal y el plasma sanguíneo; también ayuda a controlar impulsos adictivos.

Regulación del pH

Hay que destacar que es el aminoácido más importante para la regulación del pH o del equilibrio ácido-base, puesto que contribuye a disociar el amoníaco en los riñones (proceso conocido como reacción de la glutaminasa) en el cual se elimina el ácido por un lado y se ahorra bicarbonato por el otro. Su capacidad para “limpiar” amoníaco de los tejidos también favorece la salud del cerebro, desde donde lo transporta a otras zonas de nuestro cuerpo.

Debido a un efecto tampón que neutraliza el exceso de ácido en los músculos generado especialmente en la práctica del ejercicio anaeróbico intenso, ayudando a retrasar la fatiga y prevenir el catabolismo muscular.

Síntesis proteica

La razón por la cual los resultados se notan más rápidamente que con otros suplementos es porque proporciona nitrógeno más rápidamente que cualquiera de los demás aminoácidos; en cualquier situación de crisis provocada por una enfermedad o una lesión, el cuerpo necesitará mayor disposición de proteínas, y sin importar cual, todas pueden obtenerse y elaborarse con más eficiencia gracias a la glutamina.

Esto se debe a que posee un átomo extra de nitrógeno, el cual libera fácilmente para la síntesis de otros aminoácidos; esta es la razón por la que se lo conoce como el transportador de nitrógeno. La glutamina toma proteínas allí donde están disponibles y las moviliza hacia donde se necesitan más; además, ayuda al cuerpo a crear nutrientes de gran valor como glutatión, glucosamina o vitamina B3.

Suplemento deportivo

Cuando hablamos de este aminoácido a la mayoría se les vendrá a la mente la práctica deportiva, ya que su suplementación es muy corriente entre los atletas de alto rendimiento y quienes desean ganar o conservar masa muscular. La complementación nutricional de glutamina es de utilidad para que los músculos ejercitados no pierdan volumen y los culturistas lo emplean por su capacidad de construir músculo.

Dado que es un aminoácido no esencial y el cuerpo la produce a partir de otros elementos, su uso complementario es controvertido, sin embargo, y sobre todo considerando su práctica ausencia de contraindicaciones, vale la pena probarlo y hacer la propia experiencia; personalmente, dada la observación de los efectos en mi mismo y en personas cercanas, no tengo dudas de su eficacia.

Otras indicaciones

También, como complemento, se utiliza en casos en los que una persona debe permanecer postrada durante un largo tiempo así como en casos de cáncer y sida dado que las situaciones de trauma, cirugía y estrés provoca que los músculos liberen glutamina al torrente sanguíneo afectando la masa muscular.

En general se han descripto beneficios en casos de artritis, inmunidad deprimida, fibrosis, desordenes intestinales, úlceras pépticas, daños en los tejidos debido a radiación, cáncer, etc.; se ha observado que su carencia predispone a las infecciones y a su recuperación más lenta. Simplemente debemos tener las expectativas adecuadas, no se trata de un complemento milagroso, sino que -en general- va sumando pequeñas diferencias acumulativas que a su debido tiempo pueden hacer una gran diferencia.

Personalmente la empecé a utilizar hace unos por recomendación del profesor de educación física que me guía en el gimnasio, dado que, como muchos de mis lectores saben, debo lidiar con las secuelas de una esclerosis múltiple y la pérdida de masa muscular es un problema en estos casos si no se toman todos los recaudos. Un beneficio adicional que obtuve fue un funcionamiento notablemente mejor del intestino.

Una experiencia personal

A pesar de una dieta sana, hasta hace no muchos años y de manera crónica he padecido problemas de inflamación, gases y mala asimilación intestinal debido a una relativa predisposición a padecer permeabilidad intestinal -seguramente por malos hábitos de la infancia y la adolescencia- y quizá una insuficiente masticación y ensalivación. A pesar de mi alimentación preferentemente vegetariana basada en alimentos integrales durante más de dos décadas -últimamente he incorporado algunos alimentos de origen animal- y una cuidada selección de los alimentos y la exclusión total de los lácteos en la mayor parte de los últimos veinticinco años, la toma de consciencia del impacto negativo del gluten no se generalizó hasta hace muy pocos años.

Si bien he sido férreo opositor a los alimentos glutinados, absurda moda que surge en los 90’s y que provocó desastres en nuestra salud intestinal e inmunológica, no fue hasta hace cuatro o cinco años que realicé durante más de un año una dieta completamente libre de gluten; los resultados fueron muy buenos aunque en absoluto espectaculares como suele ocurrir dado que no tengo intolerancia manifiesta al gluten. Sin embargo, no fue hasta un tiempo después que incorporé la glutamina cuando mis intestinos realmente empezaron a experimentar un funcionamiento mejorado y esto puede deberse a la regeneración de la membrana intestinal que favorece la glutamina; la glutamina es un regenerador intestinal por excelencia, al punto que es conocida como “factor de permeabilidad intestinal”.

Mi dieta no es libre de gluten, aunque sí muy baja, puesto que he optado por consumir dosis horméticas del mismo. En toxicología, la hormesis define un proceso de respuesta a dosis, caracterizado por una estimulación por dosis mínima y una inhibición para dosis altas; en la práctica esto implica un contaminante o toxina que produzcan el efecto de hormesis tiene a bajas dosis el efecto contrario al que tiene en dosis más elevadas. Mientras que la corriente dominante opta por evitar la exposición a sustancias aparentemente nocivas, yo considero que esta obsesión por evitarlo todo nos debilita en muchos sentidos. Un ejemplo claro es la cantidad de enfermedades producidas por falta de exposición al sol, al cual no solo lo evitamos en exceso, sino casi por completo con protectores solares artificiales y otras barreras.

Por supuesto, este es un conocimiento que cada quien debe aplicar en base a su propia experiencia dado que, si bien el gluten al parecer es nocivo para todos en exceso, hay gente que es absolutamente intolerante siendo absolutamente imprescindible su evitación y otros toleran pequeñas cantidades sin problemas.

Mi consejo es evitar las conclusiones extremas tan típicas de estos tiempos y hacer la propia experiencia; lo que sugiero fervientemente es realizar una dieta libre de gluten y bien equilibrada durante un periodo no menor a tres meses para registrar de primera mano los cambios que se producen y que con bastante frecuencia son espectaculares. La suplementación con glutamina, ayudará a obtener mejores resultados, eso es seguro.

Fuentes alimentarias

La glutamina está ampliamente difundida en alimentos de origen animal (huevos, cerdo, pollo, pavo, salmón) y vegetal con alto contenido proteico, sin embargo hay que tener en cuenta que se destruye con la cocción de los mismos; en tal sentido señalamos el perejil, las espinacas, la col y los frutos secos en crudo como buenas fuentes de glutamina. En el caso de las fuentes de origen animal, la mejor opción sería el huevo de gallinas de pastoreo pasado por agua, para evitar que el exceso de cocción desnaturalice las proteínas.

Complementación

Las dosis habituales para complementos suelen ser de entre dos y cinco gramos, sin embargo para restaurar la inmunidad pueden ser necesarios entre cinco y veinte gramos y para regenerar la mucosa intestinal se han dispuesto hasta cuarenta gramos; lo habitual es consumir entre cinco y diez gramos en tres tomas, antes y después de la actividad deportiva y antes de dormir. Aunque ha demostrado ser segura aún con consumos de cuarenta gramos en durante situaciones críticas, para dosis mayores a las recomendadas es fundamental consultar con un profesional especializado.

¡Qué estés bien!

Pablo de la Iglesia

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Alimentos protectores de la salud cerebral

Alimentos protectores de la salud cerebral

Quien ha tenido la experiencia de tener alguien cercano padeciendo un deterioro creciente de sus facultades cognitivas, sabe perfectamente que esa es una experiencia por la que no quiere pasar. Ni como víctima del deterioro de la salud cerebral, ni como asistente del que lo sufre; es una experiencia dolorosa, la experimentes por donde la experimentes.

Mucha gente, adoctrinada por la ineficacia de los fármacos que prescribe el médico, asume con impotencia que esto es inevitable; nada más alejado de la realidad. Aunque por supuesto no podemos controlar todas las variables, un estilo de vida saludable basado en alimentos reales y consumidos con moderación, nos ayudarán a sostener la integridad orgánica y, en particular, la salud cerebral, controlando procesos inflamatorios crónicos, reduciendo la oxidación de los delicados lípidos del cerebro y brindándole los nutrientes que sostienen su vitalidad.

En este artículo veremos un grupo de alimentos que contribuyen a este propósito, los cuales no solo son muy sanos, sino que además son deliciosos.

Flavonoides, protectores de la salud cerebral

En la Escuela de Salud Pública TH Chan (Harvard) han concluido un gran estudio a largo plazo en el que se estudiaron las asociaciones entre el consumo a largo plazo de flavonoides en la dieta y el deterioro cognitivo subjetivo (SCD).

En esta tarea se recurrió a la información suministrada por dos grandes estudios continuos de salud que comenzaron a fines de la década de 1970 y principios de la de 1980 y que permitió observar el desempeño cognitivo de más de 77.000 personas a lo largo de más de veinte años.

En el transcurso de las investigaciones, los participantes completaron periódicamente cuestionarios sobre alimentación y salud y, en base a ello, los científicos calcularon la ingesta de dos docenas de bioflavonoides, incluyendo betacaroteno, flavona, antocianina, entre otros presentes en abundancia en los vegetales sin procesar.

En forma simultánea, también incorporaron preguntas para observar cómo recordaban eventos recientes o listas de elementos, seguir instrucciones habladas, una conversación o encontrar un camino por calles conocidas.

Finalmente, compararon la cantidad de flavonoides consumidos con el grado de desempeño cognitivo y observaron que quienes se encontraban en la franja del 20% que más cantidad de fitoquímicos habían consumido, tenían un 19% menos probabilidades de reportar olvidos que aquellas que se encontraban en el 20% inferior de consumo.

Delicias saludables

Los investigadores no solo observaron el consumo total de flavonoides, también hicieron una relación de alimentos específicos que tienen un alto contenido de estos valiosos fitoquímicos para la salud cerebral; esto nos facilita las cosas en términos prácticos.

Las ingestas más altas de coles de Bruselas, fresas, calabaza de invierno y espinacas crudas se asociaron más con mejores puntajes de respuesta cognitiva subjetiva; también, en una incidencia positiva algo menor, cebollas, manzana y uvas resultaron ser aliados poderosos de la buena memoria y el desempeño mental.

A estos debemos agregarle otros que aportan valor a la salud cerebral:

  • Bayas como fresas, frambuesas, zarzamoras y arándanos.
  • Col rizada
  • Duraznos
  • Tomates
  • Moras
  • Cerezas
  • Brócoli

También debemos destacar el té negro y verde que aportan la mayor concentración de flavonoides; por supuesto, no te excedas o evita el azúcar añadido, pues si lo haces, los beneficios de los flavonoides quedarán negativamente compensados por sus perjuicios.

¡Y una sorpresa para el final! No te alentaré a consumir chocolate, pero si cacao amargo, que es una potencia nutritiva y eminente amigo de la salud cerebral.

Recetas para disfrutar sanamente

Me encantan las recetas simples y he seleccionado de mi colección de preferidas estas dos que suman los ingredientes para una buena salud cerebral y mucho más:

Paleta helada de bayas

Con solo dos ingredientes, en tres minutos y cuatro porciones:

Ingredientes:

  • 300 g de bayas congeladas.
  • 200 g de leche de coco.
  • Edulcorante natural, opcional. Personalmente no suelo utilizar azúcar añadido ni endulzante con las frutas, pero eventualmente prefiero estevia o el aminoácido glicina (una cucharadita para esta cantidad).

Procedimiento:

Procesar bien con una licuadora.

Disponer en los moldes para helado y llevar al congelador durante dos o tres horas.

¡Disfruta a tu salud!

Copa helada de chocolate

Otra vez a velocidad relámpago: una porción -o mejor que sean dos pequeñas-, dos ingredientes, tres minutos.

Ingredientes:

  • 1 plátano.
  • 2 cucharadas de cacao.

Procedimiento:

Cortar el plátano en trocitos y congelar.

Procesar con el cacao hasta que tenga consistencia cremosa. Opcionalmente puedes agregarle una cucharada de aceite de coco.

¡No abuses! Tanto el plátano como el cacao amargo son alimentos extraordinarios que se aprovechan si los consumimos consistentemente y en porciones moderadas.

Con la misma técnica, y utilizando bayas u otras frutas, puedes elaborar variantes creativas. ¡Experimenta!

Pablo de la Iglesia

Bibliografía

Hollman, Joyce. Flavorful flavonoids that help your brain flourish. Easy Health Options.

Qué son los flavonoides, por qué son buenos y en qué alimentos los puedes encontrar. BBC.