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Gratitud: el secreto hacia la felicidad y la salud

Gratitud: el secreto hacia la felicidad y la salud

La gratitud significa afirmar lo bueno y reconocer sus fuentes. Es entender que la vida no le debe nada, que las cosas buenas en su vida son regalos que no puede dar por sentados.

Cada vez existen más investigaciones que confirman que la gratitud brinda una gran cantidad de posibles beneficios para la salud, ya que ayuda a mejorar la salud mental y física, combate el estrés y mucho más.

La gratitud puede fortalecerse si se practica. Ejercicios simples y prácticos son escribir una carta a alguien con quien esté agradecido y practicar decir gracias conscientemente durante los próximos siete días.

Cada vez son más las investigaciones que confirman que la gratitud brinda una gran cantidad de posibles beneficios para la salud.

Como comentó el Dr. P. Murali Doraiswamy, experto en salud mental y cerebral:

«Si la gratitud fuera un medicamento, sería el producto más vendido en el mundo que serviría para el mantenimiento del órgano principal en cada sistema.»

La gratitud realmente modifica al cerebro en una cierta cantidad de maneras positivas y ayuda a:

  • Mejorar la salud física al favorecer la reducción del dolor; reducir la inflamación y el azúcar en la sangre; mejorar la función inmune, la presión arterial y la salud cardiaca; al igual que nos anima a cuidarnos.
  • Aumentar la felicidad y la satisfacción que sentimos por la vida al reducir el estrés y la angustia emocional.
  • Mejorar la resiliencia emocional, la cual a su vez ayuda a combatir el estrés y la ansiedad.
  • Mejorar la salud mental al provocar la liberación de antidepresivos y reguladores químicos del estado de ánimo como la serotonina, la dopamina, la norepinefrina y la oxitocina, al mismo tiempo que inhibe la producción del cortisol, la hormona del estrés.
  • Mejorar el sueño, lo cual puede tener beneficios increíbles en la salud física y mental.

Las investigaciones han demostrado que la gratitud es el predictor de las buenas relaciones. De hecho, mucho antes de que los científicos actuales confirmaran estos beneficios, los filósofos de hace muchos años establecieron que la gratitud era la manera de llevar una vida sana mentalmente, satisfactoria y con buena salud.

La definición de gratitud

Hace algunos años leí el libro titulado The Little Book of Gratitude, escrito por Robert Emmons. Es un excelente libro que le recomiendo ampliamente si necesita algo de inspiración. En él, Emmons afirma lo siguiente:

«No nos creamos ni nos diseñamos, y no llegamos a donde estamos en la vida por nuestra cuenta. Así que, vivir con gratitud es vivir con la verdad. Es la manera más certera y honesta de ver la vida.»

De acuerdo con Emmons, la gratitud significa «afirmar lo bueno y reconocer sus fuentes. Es entender que la vida no me debe nada y que todo lo bueno que tengo es un regalo, es comprender que nada se puede dar por hecho.»

La generosidad y la felicidad están unidas neurológicamente

Curiosamente, también se ha relacionado a la generosidad con la felicidad, lo cual podría parecer lo contrario ya que dar a otros significa sacrificar un poco de nuestros recursos físicos o emocionales.

Aun así, muchos deciden serlo de todas formas, tal vez porque anticipan el sentimiento de bienestar que viene después. Esta experiencia ya la validó la ciencia al demostrar que la generosidad y la felicidad realmente se relacionan en el cerebro. Como lo explicaron los investigadores:

«Planteamos la hipótesis de que los participantes que se habían comprometido a gastar sus ahorros en otros, se comportarían más generosamente a la hora de tomar decisiones, así como que obtendríamos un reporte con un aumento de felicidad comparado con el grupo de control.

Es importante destacar que predijimos que el enlace neurológico entre la generosidad y la felicidad implicaría interacciones funcionales entre las regiones del cerebro que intervienen en el comportamiento generoso (TPJ) y aquellas que median la felicidad (Estriado ventral).

Los resultados confirmaron nuestra hipótesis. Encontramos niveles notoriamente más altos de generosidad y felicidad, reflejo de una mayor actividad de TPJ de acciones generosas y conectividad de TPJ relacionada con la generosidad, así como regiones del estriado ventral con muestras de felicidad en el grupo experimental.

De esta manera concluimos que la interacción de estas regiones del cerebro vincula la generosidad inducida por el compromiso con la felicidad».

Desafortunadamente, muchos subestiman la relación que tiene la generosidad con la felicidad y, de hecho, asumen lo contrario, es decir, piensan que serían más felices si gastan dinero en ellos mismos que en otros. Ahora que sabe que es todo lo contrario, puede utilizar este conocimiento para bien.

Como dijo el autor del estudio, el profesor Phillipe Tobler, del departamento de economía de la Universidad de Zurich:

«No necesita volverse un mártir para sentirse mejor. Solo sea un poco más generoso y eso será suficiente.»

La gratitud es una forma de generosidad

La generosidad no necesariamente implica dinero. De hecho, la gratitud es una forma de generosidad, ya que significa ofrecer y brindar «algo» a otra persona, incluso si solo se trata de una afirmación verbal como decir «gracias».

Después de todo, no está agradecido por usted sino por algo o alguien fuera de usted mismo. Además, como lo señaló Emmons:

«Para que la gratitud exista, la persona que da debe hacerlo voluntariamente, en general se necesita algo de sacrificio propio para otorgar algo que valga la pena. La persona que recibe dicho regalo debe reconocerlo como uno, como algo bueno que se le brindó de manera gratuita. Por lo que la gratitud comprende al menos tres aspectos diferentes de la mente. Nosotros nos percatamos intelectualmente del beneficio, voluntariamente lo reconocemos y lo apreciamos emocionalmente, tanto al regalo como a quien nos lo brindó.

El término «regalo» es importante en este contexto pues los regalos no son recompensas, no son deudas que quien los dio eventualmente tenía que dar y dichos regalos no tienen nuestro nombre…

Cuando estamos agradecidos, reconocemos que no tenemos poder alguno para reclamar el regalo o beneficio que recibimos y que se nos dio de manera gratuita, ya sea por compasión, generosidad o amor.

Reconocer el regalo es el principio de la gratitud. La gratitud no simplemente se trata de una estrategia o táctica para sentirse mejor o aumentar nuestra felicidad personal. Logra mucho más que eso. La gratitud permite que una persona se sienta bien y que al mismo tiempo haga el bien.»

Siembre semillas de gratitud todos los días

Incluso si en este momento no lo siente, sepa que la gratitud puede cultivarse y fortalecerse con la práctica. Una manera de aprovechar el poder positivo de la gratitud es mantener un diario donde escriba todo por lo que está agradecido cada día.

En un estudio del año 2015, los participantes que tenían un diario de gratitud en el que escribieron las cosas por las que estaban agradecidos, al menos cuatro veces a la semana durante tres semanas, reportaron mejoras en los niveles de depresión, estrés y felicidad.

Es importante recordar que obtienes más de aquello en lo que te concentras, así que ten en cuenta el tipo de pensamientos que desarrollas, especialmente por la noche. Emmons sugiere:

«Después de acostarse, antes de quedarse dormido, trate de pensar positivamente en las cosas buenas que le pasan a su familia o amigos; en los sonidos relajantes de su cuarto; en lo afortunado que es de gozar de buena salud; en sus planes futuros, como las vacaciones o algún viaje próximo; en las cosas que disfrutó en días recientes; en que al relajarse se siente mejor; en cosas buenas que otras personas han hecho por usted…

El neurocientífico Rick Hanson dijo que el cerebro toma la forma de lo que la mente piensa al descansar. Si se va a la cama con preocupaciones, tristeza, molestias y angustias, el cerebro empezará a tomar una forma neurológica de ansiedad, depresión y enojo.

Pídale a su cerebro que dé gracias, cada vez será mejor en encontrar más cosas por las que está agradecido y empezará a tomar la forma de gratitud.

Todo lo que hacemos crea conexiones dentro de redes cerebrales y entre más repetimos algo, más fuerte se vuelven dichas conexiones. La mente puede cambiar al cerebro de forma duradera. En otras palabras, lo que fluye por la mente esculpe al cerebro.»

Evitar quedar atrapado en las malas noticias es la otra parte de la ecuación. Tal vez tenga que limitar su exposición a los medios si le parece difícil mantener una visión positiva en vista de los eventos que acontecen en el mundo. Las Técnicas de Libertad Emocional (EFT, por sus siglas en inglés) pueden ser una herramienta de gran ayuda si lucha contra el pesimismo.

Las EFT son una forma de «acupresión» psicológica basada en la energía que los meridianos utilizan en la acupuntura (de ahí la palabra). Es una manera efectiva de sanar y de recuperar rápidamente el equilibrio interno, y nos ayuda a deshacernos de los pensamientos y emociones negativas.

Prácticas simples que fortalecen el hábito de la gratitud

En conclusión, seguir la lista de sugerencias resumidas en el libro de Emmons, The Little Book of Gratitude, ayudará a fortalecer nuestro sentido de gratitud:

•Enfóquese en la benevolencia de otras personas en lugar de centrarse en usted mismo. Hacerlo aumentará su sentimiento de ser apoyado en la vida y disminuirá la ansiedad innecesaria. Apreciar la bondad de los demás también significa ser menos propensos a darlos por sentado.

•Enfóquese en lo que ha recibido en lugar de lo que no ha logrado. «Pensar en «excedentes» aumentará nuestro sentimiento de valor; pensar en «déficits» nos hará pensar que la vida está incompleta,» comenta Emmons.

•Reconozca sus emociones positivas en lugar de suprimirlas. «La gratitud recluta otras emociones positivas, como la alegría, el entusiasmo y la esperanza, y estas producen beneficios físicos directos por medio del sistema inmune o endócrino», escribe Emmons.

«Tener una perspectiva de gratitud en la vida es un reductor de estrés, por lo que las personas con gratitud están mejor equipadas que otras para luchar contra la incertidumbre, la ambigüedad y otras situaciones que provocan ansiedad.»

•Evite compararse con otras personas que usted piense que tienen más ventajas. Hacerlo solo destruirá su sensación de seguridad. Como Emmons señala:

«Querer más se relaciona con el aumento de ansiedad y de infelicidad. Una comparación más sana es contemplar lo que sería la vida sin los placeres que hoy disfruta… La gratitud lo protege de las emociones que provocan ansiedad. No puede estar al mismo tiempo agradecido y ser envidioso, o estar agradecido mientras guarda rencor.»

•Darle crédito a otros al mismo tiempo que reconoce sus propias contribuciones. Expresar gratitud no es condicional. Estar agradecido por la ayuda de alguien no elimina sus propias contribuciones.

Emmons también agrega una cierta cantidad de ejercicios prácticos en su libro. Aquí escribo dos que lo ayudarán a ejercitar su músculo de gratitud:

2. Escriba una carta a una persona a la cual quiera agradecerle. «Describa específicamente por lo que esta agradecido, la manera en la que él o ella ha influido en su vida, y sus sentimientos sobre lo que la persona hizo por usted», sugiere Emmons.

«Si siente que puede entregar la carta en persona, haga una cita, pero no diga el motivo de la visita. Lea la carta en voz alta al receptor. Prepárese para experimentar sentimientos profundos tanto usted como la otra persona. Permítase abrirse y experimentar lo que sea que la experiencia les brinde a ambos, y pase algo de tiempo platicándolo con su amigo.»

2. Practique conscientemente el agradecimiento durante siete días consecutivos. «Al agradecer a alguien que ha hecho algo por usted, ya sea grande o pequeño, sea específico, comente el esfuerzo que le tomó, lo que le costó, y mantenga el enfoque en la otra persona», señala Emmons.

«Por ejemplo, «Gracias por traerme el té a mi cama.» Realmente aprecio que se levante temprano todos los días. Eres muy considerado. La clave para que esto sea efectivo es lograr la separación entre el acto de bondad y su expresión.»

Dr. Joseph Mercola

Joseph Mercola es autor de los libros El poder del keto ayuno, Contra el cáncer, Sana sin esfuerzo, entre otros.

Fuente: Gratitud: el secreto hacia la felicidad y la salud