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Despiertos, atentos y alertas

Despiertos, atentos y alertas / Vivir agradecidos

El hermano David Steindl-Rast nos invita a seguir tres pasos en la práctica de la gratitud. Se trata de acciones concretas que podemos hacer durante el día y luego revisar por la noche.

Un acto de gratitud es una realidad viva. Aplicarle a su fluir orgánico un esquema mental como lo es una serie de pasos a seguir, siempre será algo arbitrario. Sin embargo, puede sernos útil para ayudarnos a practicar la gratitud.

En cualquier proceso podemos distinguir un comienzo, un punto medio y un final. Podemos utilizar este circuito básico para la práctica de la gratitud. ¿Qué sucede al principio, al medio y al final de cada experiencia de gratitud? ¿Qué sucede cuando no somos agradecidos? Personalmente tengo la costumbre de, antes de irme a dormir, revisar mi día y preguntarme: ¿Me he detenido en algún momento del día como para dejar sorprenderme? ¿O más bien he caminado con desgano y distraído?

Estar despiertos, atentos y alertas representan el comienzo, el medio y el fin de la gratitud. Esto nos da la pista de cuáles deben ser los tres pasos básicos en la práctica de la gratitud.

Paso uno: Despertar

Para comenzar, nunca comenzaremos a estar agradecidos si no despertamos. ¿Despertar a qué? A la sorpresa. Mientras nada nos sorprenda, caminaremos por la vida como dormidos. Necesitamos practicar el despertarnos a la sorpresa. Sugiero esta pregunta como una especie de despertador: “¿No es esto sorprendente?” “¡Sí, ciertamente!” será la respuesta correcta, sin importar cuándo ni dónde ni bajo qué circunstancias uno se hace esta pregunta. Porque en definitiva, ¿acaso no es sorprendente sólo el hecho de que exista algo en vez de nada? Por lo menos dos veces al día preguntémonos: “¿No es esto sorprendente?”, y pronto estaremos más abierto a sorprendernos con el mundo en que vivimos.

La sorpresa puede sacudirnos lo suficiente como para despertarnos y así dejar de tomar todo descontado. Sin embargo, puede suceder que no nos guste para nada esa sorpresa. “¿Cómo puedo estar agradecido por algo así?”, podemos gemir en medio de una calamidad repentina. ¿Por qué reaccionamos así? Porque no nos damos cuenta del don que nos es dado en esta situación concreta: la oportunidad.

Paso dos: Estar atento a las oportunidades

Hay una pregunta simple que nos ayuda a practicar el segundo paso de la gratitud: “¿Cuál es mi oportunidad en esta situación?” Casi siempre encontraremos que esa situación nos ofrece una oportunidad de disfrutar: disfrutar de los sonidos, los olores, los sabores, las texturas y los colores; y con una mayor alegría descubriremos el disfrute de la amistad, la bondad, la paciencia, la fidelidad, la honestidad y de todos aquellos dones que ablandan nuestro corazón como una cálida lluvia de primavera.

Cuanto más practicamos la atención a las innumerables oportunidades de simplemente disfrutar, se nos hará más fácil reconocer a las experiencias difíciles o dolorosas como oportunidades, como dones. Pero mientras que la atención a las oportunidades escondidas en los hechos y circunstancias de la vida diaria es la esencia de la gratitud, la atención por sí sola no es suficiente. ¿De qué sirve estar atento a una oportunidad, si no nos beneficiamos con ella? Nuestro agradecimiento se demuestra con la prontitud con que respondemos a la oportunidad.

Paso tres: Responder con prontitud

Una vez que tenemos la práctica de estar despiertos a la sorpresa y atentos a la oportunidad que se nos presenta, espontáneamente estaremos alerta en nuestra respuesta, especialmente cuando se nos ofrece la oportunidad de disfrutar de algo.

Cuando una repentina llovizna deja de parecernos un inconveniente para pasar a ser un regalo sorpresa, espontáneamente aprovechamos la oportunidad de disfrutar de ella. Uno podrá disfrutar tanto como en los días del jardín de infantes, aunque ya no tratemos de atrapar las gotas de lluvia abriendo la boca de par en par.

Solamente cuando la oportunidad nos pida más que un placer espontáneo, tendremos que darnos un empujoncito extra como para poder cumplir este tercer paso.

El proceso de revisión

Algo que me ayuda a revisar mi propia práctica de la gratitud aplicando estos tres pasos, es la regla que aprendí cuando era chico y que usaba cuando iba a cruzar una calle: “Detente, mira, continúa”.

Antes de acostarme, miro hacia atrás mi día y me pregunto: “¿Me detuve y me dejé sorprender, o caminé con desgano y como dormido? ¿Estuve demasiado ocupado como para despertar a la sorpresa, o permití que las circunstancias me distrajeran de poder ver el don dentro del don?” (Esto suele suceder cuando los envoltorios de los regalos no son atractivos). Finalmente, ¿estuve lo suficientemente alerta como para aprovechar totalmente la oportunidad que se me ofrecía?

Mi receta simple para un día feliz es ésta: Detente y despierta; mira y está atento a lo que ves, y luego continúa con toda la atención posible ante cada oportunidad que se presente.

Debo admitir que hay veces en que, cuando por la noche me detengo a repasar mi día, me parece ser la primera parada de un tren expreso: cuando miro hacia atrás, me doy cuenta con tristeza cuánto perdí. No sólo estuve menos agradecido en esos días de no detenerme, sino que estuve menos vivo, como adormecido. Otros días podrán haber sido iguales en cantidad de actividades, pero en ellos me he acordado de detenerme. Y me doy cuenta de que en esos días he conseguido hacer más cosas, ya que el detenernos rompe la rutina. Sin embargo, a menos que me ponga a observar, el sólo detenerme no hace que mi día sea realmente feliz, ¿Qué diferencia habría entre viajar en un tren expreso y en uno local, si no estamos atentos a observar el paisaje?

Otras veces me doy cuenta en mi repaso nocturno de que a lo largo del día me detuve y observé, pero sin estar alerta. Precisamente ayer encontré en la vereda una enorme polilla, me detuve lo suficiente como para colocarla en un lugar seguro sobre el pasto para que nadie la pisara, pero no me agaché como para pasar un momento junto a esta maravillosa creatura. Por la noche vagamente podía acordarme de esos ojos iridiscentes sobre las alas grisáceas. Mi día perdió un poco de valor por este descuido de no permanecer suficiente tiempo con este regalo sorpresa, para observarlo profundamente y degustar agradecidamente su belleza.

Mi receta simple para un día feliz es ésta: Detente y despierta; mira y está atento a lo que ves, y luego continúa con toda la atención posible ante cada oportunidad que se presente. Mirar hacia atrás al anochecer de un día en el cual repetimos estos tres pasos varias veces, es como contemplar una huerta repleta de frutas.

Esta receta para vivir agradecidos parece simple, porque lo es. Sin embargo, simple no significa fácil. Algunas de las cosas más simples nos resultan difíciles, porque hemos perdido nuestra simplicidad infantil, y aun no hemos encontrado la simplicidad de nuestra madurez. Crecer en gratitud es crecer en madurez. Crecer es desde luego un proceso orgánico. Así volvemos a lo que dije al principio: aplicarle al fluir orgánico de la gratitud un esquema mental como lo es una serie de pasos a seguir, seguirá siendo algo arbitrario. Cuando uno vive agradecido, ni corre todo el día ni se arrastra cabizbajo: simplemente baila. Lo que es cierto en una clase de danza lo es también aquí: solamente cuando dejamos de pensar en los pasos es cuando verdaderamente bailamos.

David Steindl-Rast

Fuente: Vivir agradecidos

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Conciencia de abundancia

Conciencia de abundancia / Pablo de la Iglesia

La conciencia de abundancia es una filosofía de vida que se basa en la creencia de que el universo está lleno de posibilidades infinitas y que todos tenemos la capacidad de acceder a ellas. Esta perspectiva va más allá de la simple acumulación de riqueza material, y se enfoca en cultivar una mentalidad de abundancia en todos los aspectos de la vida, incluyendo la salud, las relaciones, la espiritualidad y el bienestar general.

Deepak Chopra, reconocido autor y líder espiritual, define la abundancia como “la experiencia de plenitud en todos los niveles de la vida”. Afirma que la clave para acceder a la abundancia es cultivar una conciencia de unidad, reconociendo que todos estamos conectados a una fuente infinita de energía y potencial.

Tony Robbins, otro gran exponente del desarrollo personal, sostiene que la creencia en uno mismo es fundamental para alcanzar la abundancia. Afirma que “el único límite para nuestro éxito es la imagen que tenemos de nosotros mismos”. Robbins propone desarrollar una mentalidad de “puedo hacerlo” y tomar acciones inspiradas para crear la vida que deseamos.

Robin Sharma, autor y conferencista motivacional, destaca la importancia de la gratitud en el camino hacia la abundancia. Afirma que “al apreciar lo que ya tenemos, abrimos las puertas a recibir aún más”. Sharma recomienda practicar la gratitud diariamente, enumerando las cosas por las que estamos agradecidos, tanto grandes como pequeñas.

Napoleón Hill, autor del clásico Piense y hágase rico, enfatiza la importancia de la persistencia en la búsqueda del éxito. Afirma que “la fe es el punto de partida de todo logro”. Hill propone establecer metas claras, desarrollar un plan de acción y mantener una actitud positiva frente a los obstáculos.

Cultivar la conciencia de abundancia

Para cultivar una conciencia de abundancia en la vida diaria, podemos seguir algunas prácticas recomendadas por estos y otros expertos:

  • Desarrollar una mentalidad positiva: enfocarse en las posibilidades y oportunidades que ofrece la vida, en lugar de los obstáculos y limitaciones.
  • Practicar la gratitud: apreciar las cosas buenas que ya tenemos en nuestra vida, tanto grandes como pequeñas.
  • Establecer metas claras: definir objetivos específicos y medibles en todos los aspectos de la vida.
  • Tomar acción inspirada: dar pasos concretos hacia el logro de nuestras metas, con entusiasmo y determinación.
  • Mantener una actitud de aprendizaje continuo: buscar constantemente nuevas ideas y conocimientos para mejorar nuestras habilidades y capacidades.
  • Cultivar relaciones positivas: rodearse de personas que nos apoyan, inspiran y motivan a alcanzar nuestro máximo potencial.
  • Ayudar a los demás: compartir nuestra abundancia con otros, ya sea con nuestro tiempo, talento o recursos.

La conciencia de abundancia no es una fórmula mágica para el éxito, pero sí es un camino que nos puede conducir a una vida más plena y próspera en todos los sentidos. Al adoptar esta filosofía y poner en práctica las recomendaciones de los expertos, podemos abrirnos a un mundo de posibilidades infinitas y alcanzar nuestro máximo potencial.

Pablo de la Iglesia

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La rueda de las habilidades

La rueda de las habilidades se divide en diferentes secciones, cada una de las cuales representa una habilidad específica. Las habilidades a evaluar pueden variar según el contexto.

La rueda de las habilidades, también conocida como “rueda de competencias” o “rueda del liderazgo”, es una herramienta gráfica que se utiliza para evaluar y desarrollar las habilidades de una persona o un equipo.

¿Cómo funciona?

La rueda se divide en diferentes secciones, cada una de las cuales representa una habilidad específica. Las habilidades pueden variar según el contexto, pero algunas áreas comunes que se incluyen son:

  • Habilidades técnicas: relacionadas con el conocimiento y la experiencia en un campo específico.
  • Habilidades blandas: como la comunicación, el trabajo en equipo, la resolución de problemas y la adaptabilidad.
  • Habilidades de liderazgo: como la capacidad de inspirar, motivar y guiar a otros.

¿Para qué se utiliza la rueda de las habilidades?

La rueda de las habilidades se puede utilizar para:

  • Autoevaluación: para identificar las propias fortalezas y debilidades en diferentes áreas.
  • Evaluación de 360°: para obtener retroalimentación de compañeros, supervisores y subordinados sobre las habilidades de una persona.
  • Desarrollo profesional: para establecer objetivos de desarrollo y crear un plan para mejorar las habilidades.
  • Selección de personal: para evaluar a los candidatos y determinar si tienen las habilidades necesarias para un puesto determinado.

¿Cuáles son sus beneficios?

La rueda de las habilidades puede ayudar a:

  • Mejorar el autoconocimiento: al identificar las propias fortalezas y debilidades, las personas pueden tomar decisiones más informadas sobre su desarrollo profesional.
  • Aumentar la motivación: al establecer objetivos de desarrollo específicos, las personas pueden sentirse más motivadas para mejorar sus habilidades.
  • Mejorar el rendimiento: al desarrollar las habilidades necesarias para el trabajo, las personas pueden mejorar su rendimiento y productividad.
  • Promover el trabajo en equipo: al identificar las habilidades de los miembros del equipo, se pueden crear equipos más fuertes y cohesivos.

¿Cómo crear una rueda de las habilidades?

Para crear una rueda de las habilidades, siga estos pasos:

  1. Identifique las habilidades que son importantes para el contexto en cuestión.
  2. Dibuje un círculo y divida en secciones iguales.
  3. Etiquete cada sección con una habilidad.
  4. Asigne una escala a cada sección para evaluar el nivel de habilidad.
  5. Califique su propio nivel de habilidad en cada sección.
  6. Si es necesario, obtenga retroalimentación de otros sobre sus habilidades.
  7. Utilice la información para establecer objetivos de desarrollo y crear un plan para mejorar sus habilidades.
rueda de las habilidades

La rueda de las habilidades es una herramienta poderosa que puede ayudar a las personas a mejorar sus habilidades y alcanzar sus objetivos profesionales; a la hora de establecer los objetivos, tener presente que estos pueden pasarse por el filtro “SMART” (específico/medible/alcanzable/realista/ubicado en el tiempo) a la hora de fijarlos.

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Los 9 hábitos de los enfermos de cáncer ‘incurable’ que terminaron por controlar la enfermedad

Los 9 hábitos de los enfermos de cáncer ‘incurable’ que terminaron por controlar la enfermedad

A partir de 2008, a la vez que investigaba la bioquímica del cáncer e iba descubriendo alternativas, registraba casos que iban conformando un panorama tan desolador en lo que se refiere a los tratamientos convencionales, como esperanzador en todo lo demás.

Aunque con mis limitados recursos no conseguía reunir un conjunto significativo de casos, comenzaba a vislumbrar un patrón que se repetía. Y, entonces, hace relativamente poco, cayó en mis manos, en inglés (no sé si está traducido al español), el libro Radical Remission: Surviving Cancer Against All Odds, de la doctora Kelly Turner.

La doctora sabía que existían abundantes informes de ‘remisiones espontáneas’, que maravillaban a los médicos. Y en un volumen lo suficientemente abundante como para resultar dignos de atención.

Y entonces decidió hacer lo mismo que yo intentaba: encontrar patrones de comportamiento; cambios en los estilos de vida que permitieran obtener un conjunto de reglas sistematizadas, imperfectas pero consistentes, que poder replicar.

Un científico recalcitrante dirá que esas reglas no están basadas en ciencia rigurosa (y tendría razón), pero ese mismo científico correrá a aplicarlas en cuanto él o un ser querido haya sido desahuciado por la medicina. Y como lo que se aconseja no son medidas absurdas y peligrosas como tirarse a un pozo o dispararse en un costado con un revólver, sino sólo hacer cambios beneficiosos para la salud, la solución está clara.

De Estados Unidos a Japón; de Reino Unido a Australia, la doctora Turner encontraba personas que compartían 9 particularidades muy significativas y que dibujaban un cuadro revelador: las remisiones estaban lejos de ser ‘espontáneas’, sino que detrás de ellas siempre había una investigación previa y la aplicación de un sistema basado en un porqué; detrás de ella siempre había un enfermo que poseía una alta inteligencia y una férrea voluntad.

Sin más preámbulo, las paso a listar:

1. Cambiaron radicalmente su dieta

Eliminaron todo rastro de comida industrial, harinas, azúcares y grano, y consumían alimentos orgánicos con abundantes verduras y vitaminas por doquier.

Muchas de esas personas no consumían carne ni productos lácteos, pero estoy seguro de que el resultado hubiera sido el mismo si hubieran consumido también carne, a condición de que hubiera sido ecológica, de animales alimentados con pasto y algunos productos lácteos como mantequilla (o mejor aún Ghee, que no tiene apenas lactosa y caseína) también procedente de animales criados en pasto.

2. Tomaban multitud de suplementos (y en ocasiones cócteles de fármacos off-label, de escasos efectos secundarios, usados para otras dolencias)

Otra de las claves. La dieta por si sola no bastaba, y los suplementos por si solos tampoco. Juntos ejercían acciones sinérgicas, y los suplementos solían pertenecer a estos grupos

3. Tomaron el control de la propia salud

Los pacientes que vencían a la enfermedad tomaban el control: asumían consciente y voluntariamente el cambio de vida y protagonizaban las acciones a emprender

Sé por experiencia propia lo difícil que es transmitir no sólo el conocimiento acumulado, sino la voluntad de aplicarlo de forma práctica. Es casi imposible que sean efectivas unas medidas que no se apliquen con convencimiento, de ahí que sean más frecuentes los casos de pacientes que salen adelante luego de ser ellos y no un familiar quien estudia y aplica.

No significa que no pueda ocurrir que un familiar provoque el cambio, pero será más difícil. Por eso, a veces, es necesario que el enfermo conozca la dura verdad. Puede llevarlo a la depresión, pero también a la acción, sobre todo si existe una alternativa razonable.

4. Siguieron su intuición

Es difícil de explicar pero sencillo de entender. La intuición como aliada de la inteligencia y del conocimiento puro, que nos alerta de si lo que hacemos es bueno o malo. Un aliado de la razón, no su némesis, como los cientifistas creen

5. Mejoraron su respuesta emocional y controlaron el estrés

Una teoría muy controvertida hablaba hace tiempo de ciertas características de personalidad comunes entre los pacientes de cáncer: personalidades tipo C que se caracterizaban por internalizar las emociones y ser poco capaces de mostrarlas; personas generalmente generosas y empáticas, a veces en exceso pero, pese a poder ser socialmente extrovertidas, poco capaces de ‘dejarse ir’.

No tengo ni idea de cuánto hay de verdad en ello, pero la relación científicamente establecida entre cuerpo y mente es sólida. No proclamo que esté seguro de la verdad de esa teoría, pero desde luego no la considero, en absoluto, descabellada, y no seré yo quien se sorprenda si algún día resulta ser cierta.

Jamás dejo deslizar una sonrisilla pretenciosa ante una supuesta idea estrafalaria. La experiencia previa y el conocer mínimamente la historia nos demuestra que ésta está repleta de personas que avanzaron por delante de su tiempo sumergidos en los improperios e insultos de sus contemporáneos, llenos de cerrazón y estrechez de miras.

Siempre intento considerar sin prejuicios lo que se me plantea y te aconsejo que tú también lo hagas.

Si queremos ser estrictamente ‘racionales’, se acumulan los estudios que relacionan los estados depresivos o los niveles crónicamente elevados de cortisol con la depresión del sistema inmune

Esto no va de decir ‘la solución está en ti’ , porque es tanto como decir que es el enfermo el responsable de su sanación, nada más lejos de mi intención

Las frases publicitarias que tratan a los enfermos como ‘guerreros’ y que ‘deben mantener una actitud positiva’ son estomagantes formas de quitarse el problema de encima y endosárselo al enfermo

Sólo digo que el aspecto emocional, aunque no tiene que ser la causa de una enfermedad, sí puede ayudar a mejora el pronóstico, si se aplica sinérgicamente con el resto de medidas; fármacos, ejercicio, alimentación, suplementación, etc

6. Potenciaron la resiliencia y la autoconfianza en las propias posibilidades

Esas emociones no implican comenzar a sonreír estúpidamente ante todo. No me gusta la ‘filosofía positiva’ que implica ausencia de reflexión y crítica. Es un buenrrollismo que me produce desprecio.

Prefiero el estoicismo, que proclama un control emocional que no tiene nada de estupidizante sino que fomenta el pensamiento crítico pero despojado de creencias malsanas y estructuras mentales negativas. Promueve una sabiduría implícita basada en conocimiento y control, pero sus efectos inducen emociones positivas, que es tanto como decir que alejan el miedo, la ira o la envidia

Quien haya leído la historia de ciertos centenarios que alcanzaron avanzada edad sin haber sufrido ninguna enfermedad, encontrarán rasgos comunes: alimentación frugal y saludable, trabajo duro y actividad física hasta avanzada edad, relaciones sociales y familiares satisfactorias y una especial forma de ser, que ‘fluye’, que no se preocupa en exceso por lo que no tiene remedio, que afronta el futuro con escepticismo y, a la vez, con  aceptación, que piensa sobremanera en el presente y que no se aferra al pasado. Un comportamiento tan sobrio y frugal como sus costumbres. Un estoicismo vital

Una forma de pensar que se puede potenciar mediante la meditación o mediante otras técnicas psicológicas

7. Abrazaron el apoyo social

Al hilo del punto anterior: el apoyo familiar y la calidez como base del control de la enfermedad: hay pruebas de que el sistema inmunitario se ve afectado positivamente por la certeza de sentirse querido o por un simple abrazo auténtico, cálido y prolongado.

8. Profundizaron en la conexión espiritual o mental

No importa si uno es religioso o ateo: este punto va más allá de la pura trascendencia espiritual. Puedo entender el concepto y respetarlo; quien no se sienta cómodo con ello puede pensar simplemente en términos mentales.

La introspección generosa, el autoconocimiento sin ahondar en sentimientos de culpabilidad, la paz mental, aportan un mejor balance hormonal, y esa relación está científicamente establecida.

No hablamos de cosas etéreas ni de poner velas perfumadas e invocar a los espíritus (o sí, si ello aporta paz), sino de conocernos y hallar la tranquilidad.

Todos los médicos saben del efecto placebo y que tiene poco que ver con la simple sugestión: no significa que uno crea que ha mejorado, sino que uno realmente mejora, y los análisis objetivos pueden constatarlo.

Un electroencefalograma a un monje budista meditando muestra un patrón de ondas cerebrales muy diferente al del común de los mortales, y seguramente también un paisaje endocrino e inmunológico mejorado.

La psiconeuroinmunoendocrinología no sólo es una palabra extraordinariamente larga, sino una cada vez más constatada realidad.

9. Tenían fuertes razones para vivir

Tal vez la más lógica y, a la vez, la menos obvia, pero una consecuencia de algunas de las demás: los lazos personales, la profesión que nos apasiona, los hijos a los que queremos ver crecer, los hermanos y los padres a los que no queremos abatir de dolor con nuestra pérdida.

Alfonso Fernández

El autor es responsable del sitio Web Cáncer Integral y autor del libro Diseño de dieta cetogénica contra el cáncer con 50 recetas: Más otras estrategias para mejorar la eficacia del tratamiento (Oncología Metabólica: la revolución terapéutica)

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Inteligencia del corazón

CUALIDADES DEL CORAZÓN / Moviendo más amor a través de nuestro sistema

La vida parece exigir que la humanidad comprenda la inteligencia del amor, lo que llamamos inteligencia del corazón. Todo el mundo habla de amor y quiere amor, pero comprender el amor y el corazón sigue siendo un misterio para la mayoría de las personas.

La inteligencia del corazón es una sinergia del corazón y la mente, que expande la percepción y las facultades cognitivas superiores. Se trata de sentir amor y de practicar el amor de maneras que sean beneficiosas tanto para uno mismo como para los demás. Es comprender que practicar el amor en forma de cualidades del corazón, como el cuidado, la paciencia, la bondad, el perdón, la compasión, la gratitud y más, es algo muy inteligente .

Las cualidades del corazón

Practicar las cualidades del corazón mueve el amor a través de nuestro sistema , lo que facilita el equilibrio emocional, una guía intuitiva más clara y, lo que es más importante, reduce los sentimientos de separación. Con todas las intensidades y factores estresantes que ocurren en el mundo, cada vez más personas se sienten separadas de amigos o familiares que apoyan diferentes creencias o políticas religiosas o políticas. Se estima ahora que aproximadamente 1 de cada 4 adultos tiene un distanciamiento familiar, y un número cada vez mayor de adultos jóvenes eligen “no tener contacto” con sus padres. Para la mayoría, las divisiones familiares son una fuente importante de estrés crónico.

Todos estamos conectados energéticamente y la experiencia de separación de familiares o amigos puede crear problemas de salud y confusión mental, lo que dificulta pensar con claridad. Ya es bastante difícil tomar decisiones con resultados efectivos en tiempos de incertidumbre, pero es aún más difícil cuando procesamos la separación, el dolor o la culpa. Puede destruir nuestra capacidad de discernir con equilibrio.

La inteligencia del corazón es reconocer nuestra humanidad compartida. Este es un momento importante para tener más corazón y amor moviéndose a través de nuestro sistema. Se necesita un cuidado más sincero para renovar las relaciones y llevarnos bien unos con otros, incluso cuando no estemos de acuerdo. La práctica de aumentar las cualidades del corazón en nuestras interacciones ayuda a sanar la separación, tanto dentro de nuestro propio corazón como con los demás. Estas son algunas de las cualidades obvias del corazón que se deben practicar en este momento.

Paciencia

El amor en forma de paciencia respalda nuestra capacidad de gestionar nuestras energías desde un lugar tranquilo en el corazón, especialmente cuando las personas dicen cosas con las que no estamos de acuerdo o nos encontramos en situaciones que no nos gustan. A menudo nos olvidamos de practicar la paciencia cuando más la necesitamos en las relaciones.

“La paciencia es a menudo una espera inteligente.” – Doc Childre

Amabilidad

Amor es ser amable con las personas, incluso cuando no estamos de acuerdo. La bondad hace sentir bien a nuestro corazón y a quienes la reciben. Practicar la bondad ayuda a aliviar los pensamientos y sentimientos separativos y, a menudo, mejora las situaciones.

Latitud compasiva

La latitud compasiva comprende que la mayoría de las personas (incluyéndonos a nosotros) están haciendo lo mejor que pueden en función de sus antecedentes, la sobrecarga de estrés y el pensamiento nublado que muchos de nosotros estamos experimentando durante estos tiempos impredecibles. Practicar una libertad compasiva puede comenzar rápidamente a reducir la reactividad y prevenir la acumulación de estrés debido a la frustración y los juicios. Tener una latitud compasiva puede ayudarnos a manejar nuestras diferencias sin que la culpa apague nuestra conexión con el corazón.

Perdón

Muchas personas se separan de un familiar o amigo debido a un dolor que no pudieron liberar. La tendencia a aferrarnos a la amargura y la ira es comprensible. Pero practicar el perdón reactiva la energía de nuestro corazón, lo que inicia el proceso de liberar el dolor o la animosidad reprimidos y sus efectos negativos en nuestra salud mental, emocional y física. Los sentimientos no perdonados pueden agotar silenciosamente nuestra energía, además de crear matices de monotonía en nuestra alegría y felicidad. La práctica genuina del perdón aumenta el amor que fluye a través de nuestro sistema y libera neuroquímicos y hormonas que calman y mejoran el bienestar. (También entendemos que el perdón es un tema complejo que puede requerir ayuda o entrenamiento profesional).

Gratitud

Muchos libros recomiendan practicar la gratitud diariamente para el bienestar mental, emocional, espiritual y físico . Sugieren practicar la gratitud a primera hora de la mañana para establecer un tono positivo para el día o antes de acostarse para reflexionar sobre las personas y los eventos por los que se siente agradecido y disfrutar de la apertura del corazón que le brinda. Sintonizar el corazón con la gratitud proporciona calidez y elevación en nuestro espíritu, lo que respalda un estado de fluidez en la forma en que manejamos situaciones y decisiones.

Mover más amor a través de nuestro sistema con actos de bondad, latitud compasiva para diferentes creencias, perdón, paciencia y gratitud es activar la inteligencia y los beneficios del amor. A medida que más de nosotros practicamos estas cualidades del corazón, se pone más amor en el campo energético, lo que facilita que otros hagan lo mismo y, eventualmente, las naciones. Todos estamos conectados energéticamente, así que es hora de usar nuestra inteligencia colectiva para abrir más nuestros corazones y liberar nuestro amor para que se vuelva viral. Mucha gente siente que esto está por llegar.

Enfoque de atención: mover más amor a través de nuestro sistema

  1. Respira amor y quédate quieto en tu corazón. Al exhalar, irradie amor en su sistema mental, emocional y físico. Vea su corazón, cerebro y sistema nervioso alineándose en armonía y coherencia.
  2. Ahora, imagínate practicando las cualidades del corazón para reducir la separación o mejorar una relación. Pregúntale a los sentimientos de tu corazón qué cualidades son las más importantes para que practiques, por ejemplo, paciencia, bondad, latitud compasiva, perdón, gratitud u otra cualidad del corazón para aumentar tu amor o sanar la separación.
  3. Luego, respira la cualidad del amor que tu corazón te guía a practicar. Al exhalar, irradie esa cualidad del corazón hacia una relación o situación que desee mejorar o sanar.
  4. Es beneficioso para cada uno de nosotros tomarnos una semana para practicar algunas de estas cualidades del corazón en diferentes situaciones. Ser genuino en su enfoque a menudo brinda un impulso espiritual que puede ayudarlo a superar los desafíos que puedan surgir. Un beneficio principal de este ejercicio es que ayuda a integrar más amor en su sistema, lo que aumenta la conexión con la guía y dirección intuitiva de su corazón.
  5. Terminemos irradiando nuestro amor colectivo y atención compasiva a todos los habitantes del planeta que sufren traumas, guerras, desastres naturales y otros factores estresantes importantes.

Fuente: Instituto HerathMath

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Cultivando integridad interna

Los seres humanos tenemos el conocimiento y la razón como recursos que cultivamos con una dosis de esfuerzo y dedicación personal; la definición comúnmente aceptada nos dice que la integridad es evaluada desde este lugar en función de unos valores y creencias aprendidos y que socialmente se consideran los apropiados. Desde esta perspectiva hablamos de un recurso adaptativo muy valioso y necesario.

Entre otras cosas, la integridad define una cualidad humana que en su acepción frecuente alude a vivir con rectitud, honradez y bondad, aunque realmente podemos ir más profundo en la exploración de este territorio y construir un mapa que nos guíe en un trabajo de autoconocimiento y transformación mucho más potente.

Los seres humanos tenemos el conocimiento y la razón como recursos que cultivamos con una dosis de esfuerzo y dedicación personal; la definición comúnmente aceptada nos dice que la integridad es evaluada desde este lugar en función de unos valores y creencias aprendidos y que socialmente se consideran los apropiados. Desde esta perspectiva hablamos de un recurso adaptativo muy valioso y necesario.

Sin embargo, la vida no se confina a nuestro pequeño mundo de conocimientos y percepciones, sino que es mucho más amplia, más diversa, más flexible y con un propósito evolutivo cuyo entendimiento está fuera de nuestro alcance cuando solo recurrimos a nuestro conocimiento y a nuestros mejores esfuerzos por explicar todo con la razón.

Y en este punto es cuando la integridad, bajo el impulso de la Inteligencia Espiritual, puede ayudarnos a resolver dilemas que desde otra perspectiva pueden resultarnos contradictorios o paralizantes.

Integridad e inteligencia espiritual

Identificamos a la Inteligencia Espiritual como ese sentimiento profundo y anclado al presente que se hace oír con fuerza cuando apagamos los motores de la mente y dejamos de ensordecernos con el ruido de las creencias, los condicionamientos y la infinita cantidad de atributos con que hemos decorado nuestra identidad o personalidad.

¡Y justo ahí es cuando la integridad funciona en su modo más potente! Y esos diálogos dentro de nuestra pequeña mente, pasan a ser una experiencia resolutiva y asertiva que nos permite resolver de un modo único para una experiencia única.

Integridad con la visión más elevada

En una rígida escala de valores, por ejemplo, sabemos que decir la verdad está bien y mentir está mal… pero la realidad es que a veces ocurre lo contrario y si nos quedamos enredados en nuestros valores, creencias o condicionamientos rígidos, podemos perder la oportunidad de elegir por la acción correcta. ¿Comprendes la sutileza?

Intentaré explicarlo con una historia que alguna vez nos ha contado Ricardo Bravo, un querido amigo y maestro que hoy impulsa sus enseñanzas a través del sitio web www.vedicflower.es:

Dos amigos de toda la vida fueron reclutados para ir a la guerra.

La misma se desenvolvió de manera cruenta, su país salió derrotado y casi todos los soldados murieron; ellos atravesaron ilesos el desafío casi hasta el final…

Sin embargo, pocos días antes, uno de ellos murió.

Con inmenso dolor, a su amigo se le encomendó la dura tarea de ir a llevarle la triste noticia a sus progenitores.

El primer encuentro fue con el padre. Infinitamente afligido, le pidió un último favor:

Mi mujer está en su lecho de muerte y yo no tengo fuerzas para llevarle la noticia. ¿Podrías hacerlo por mí?

Efectivamente así lo hizo, y al acercarse, la madre de su amigo, prácticamente ciega y esperando su regreso para morir, le preguntó:

Hijo mío, ¿eres tú?

Él le tomó la mano suavemente, acarició su pelo, le dio un beso en la frente y le respondió:

Si madre, aquí estoy.

Y la mujer murió en paz.

¿Comprendes como la integridad puede ayudarnos a resolver escenarios para los cuales nuestras creencias, valores e identidad a veces resultan ser insuficientes?

Ajustes entre la integridad y la coherencia

Otra perspectiva podría indicarnos que la persona coherente difícilmente cambie de opinión, pues de esta manera la perdería; esto implica el riesgo de volverse una persona cerrada a las opiniones ajenas, incluso, hasta un un fanático.

Y realmente, lo que define la coherencia y la integridad en su expresión más elevada es el estar despierto a reconocer percepciones superadoras motivadas por el mayor bien desde la mejor versión de las personas; de otro modo, quedaríamos anclados en nuestro pequeño ego, convertido en un estanque que se agota rápidamente o cuyas aguas, al dejar de fluir, se pudren.

Ten presente que los valores, las creencias, tus mejores ideas, serán buenas brújulas para la mayoría de los viajes comunes. Sin embargo, en los viajes extraordinarios por caminos inexplorados que emprendemos los buscadores de visiones evolutivas, sí o sí debemos equiparnos con la guía precisa del corazón.

Pablo de la Iglesia

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Propósitos, metas y estándares personales

Descubre la importancia de establecer propósitos claros, fijar metas específicas y mantener estándares personales elevados para alcanzar la realización personal. Navega la vida con propósito, abraza metas tangibles y eleva la barra de la excelencia en este viaje hacia una vida significativa y satisfactoria.

En el fascinante viaje de la existencia, la tríada de propósitos, metas y estándares personales emerge como un timón vital que orienta nuestra travesía y da forma a nuestro destino; a continuación, vamos a explorar en detalle la importancia de establecer propósitos claros, fijar metas específicas y mantener estándares personales elevados, entendiendo cómo esta combinación tridimensional impulsa una vida plena y satisfactoria.

Propósitos personales: la esencia de la existencia

Los propósitos son las intenciones o el sentido más profundo de nuestras acciones y metas; son el por qué detrás de lo que hacemos; los propósitos pueden ser amplios o específicos, y se relacionan con nuestra motivación y nuestra visión de la vida.

 Los propósitos nos brindan una sensación de significado y nos ayudan a encontrar sentido en nuestras vidas; tener un propósito claro nos da una brújula interna que nos guía en la toma de decisiones y nos ayuda a mantenernos enfocados en lo que realmente importa.

1. Orientación profunda: los propósitos personales actúan como brújulas internas, proporcionando una dirección clara en medio de la travesía de la vida; establecer propósitos nos invita a reflexionar sobre nuestras aspiraciones fundamentales, dando forma a quiénes somos y delineando nuestro camino en el mundo.

2. Motivación sostenida: al identificar y abrazar nuestros propósitos, creamos un motor interno de motivación; enfrentar desafíos se convierte en una oportunidad para recordar la conexión intrínseca entre nuestras acciones diarias y la consecución de nuestros propósitos, brindando una fuente duradera de inspiración.

3. Logros significativos: la alineación con nuestros propósitos personales da como resultado logros significativos; cada paso, por pequeño que sea, se convierte en un hito que nos acerca a la realización de nuestros propósitos, generando una sensación profunda de logro y autenticidad.

Metas personales: hitos tangibles en el camino

Las metas son los resultados u objetivos que se desean alcanzar en un periodo de tiempo determinado, a través de la ejecución de determinadas acciones concretas; las metas pueden ser de corto, mediano o largo plazo, dependiendo del tiempo que se requiera para cumplirlas. Por ejemplo, una meta a corto plazo puede ser terminar un proyecto escolar, una meta a mediano plazo puede ser aprender un idioma extranjero, y una meta a largo plazo puede ser graduarse de la universidad.

Las metas se pueden diferenciar de los objetivos en que estos últimos son más específicos y directos, y se realizan para poder cumplir una meta determinada; por ejemplo, si la meta es aprender un idioma extranjero, los objetivos pueden ser inscribirse en un curso, estudiar una hora al día, practicar con hablantes nativos, etc.

Las metas y los objetivos son importantes porque nos ayudan a enfocar nuestra atención, motivarnos, organizar nuestro tiempo y recursos, y evaluar nuestro progreso; para que una meta sea efectiva, debe ser SMART, es decir, específica, medible, alcanzable, relevante y temporal.

Las metas y objetivos bien planteados nos aportan:

1. Especificidad y enfoque: las metas personales representan hitos específicos en el viaje hacia nuestros propósitos; establecer metas concretas y medibles proporciona un enfoque claro, permitiéndonos desglosar nuestros propósitos en pasos alcanzables.

2. Seguimiento del progreso: fijar metas nos brinda la capacidad de realizar un seguimiento de nuestro progreso; este proceso de evaluación constante no solo nos mantiene enfocados, sino que también nos brinda la oportunidad de ajustar nuestras acciones según sea necesario.

3. Celebración de logros intermedios: alcanzar metas intermedias se convierte en una razón para celebrar en el camino hacia la realización de nuestros propósitos; esta celebración nutre la motivación y refuerza la creencia en nuestra capacidad para alcanzar las metas finales.

Estándares personales: elevando la barra de la excelencia personal

Un estándar personal es una expectativa que una persona establece para sí misma y se esfuerza por cumplir; los estándares personales pueden referirse a cualquier aspecto de la vida, como la ética, la moral, el comportamiento, la apariencia, el rendimiento o el éxito.

Los estándares personales pueden ser positivos o negativos; los estándares positivos nos ayudan a ser mejores personas y a alcanzar nuestro potencial y los estándares negativos, por otro lado, pueden ser limitantes o incluso perjudiciales.

Los estándares personales se desarrollan a lo largo de la vida, a través de la influencia de los padres, la familia, los amigos, los maestros y la sociedad en general; también se pueden desarrollar a través de la experiencia personal y la reflexión.

Cuando establecemos estándares personales, es importante que sean realistas y alcanzables; si nuestros estándares son demasiado altos, podemos sentirnos frustrados y desmotivados y si nuestros estándares son demasiado bajos, no nos desafiaremos a nosotros mismos a crecer y mejorar.

Los estándares personales nos ayudan a vivir una vida más plena y satisfactoria; nos dan una dirección y nos ayudan a alcanzar nuestros objetivos.

Aquí hay algunos ejemplos de estándares personales:

  • Ser honesto y sincero en todo momento.
  • Llegar a tiempo a las citas y compromisos.
  • Cuidar mi cuerpo y mi salud.
  • Ser un buen amigo y compañero.
  • Ser un estudiante o trabajador diligente.

Los estándares personales son una parte importante de nuestra identidad; nos ayudan a definir quiénes somos y lo que valoramos.

Sus notas destacadas son:

1. Autoestima: establecer estándares personales elevados refleja nuestro compromiso con la excelencia y la autovaloración; al mantener altas expectativas para nosotros mismos, cultivamos una autoestima saludable y demostramos que valoramos nuestro propio potencial.

2. Calidad en relaciones interpersonales: los estándares personales también impactan nuestras relaciones; al establecer límites saludables y mantener expectativas de respeto mutuo, contribuimos a relaciones más saludables y enriquecedoras.

3. Crecimiento continuo: elevando nuestros estándares, adoptamos una mentalidad de crecimiento constante; la búsqueda perpetua de mejorar y aprender nos permite adaptarnos a nuevas experiencias y desafíos, fomentando un desarrollo continuo.

Sinfonía de propósitos, metas y estándares: tejiendo una vida significativa

Cuando propósitos, metas y estándares personales están alineados, creamos una sinfonía interna; esta coherencia nos impulsa a vivir de acuerdo con lo que valoramos, fomentando una vida auténtica y significativa.

Aunque es fundamental tener propósitos y estándares, también es vital ser flexible; la capacidad de adaptarse a nuevas circunstancias sin perder de vista los objetivos fundamentales es clave para una navegación exitosa de la vida.

En el camino hacia la realización de propósitos, la consecución de metas y vivir según nuestros estándares, es crucial cultivar la gratitud por el proceso; reconocer y apreciar cada avance, independientemente de su tamaño, nos infunde con una energía positiva que impulsa nuestra resiliencia.

La combinación armoniosa de propósitos, metas y estándares personales forma la esencia de una vida satisfactoria; al abrazar estos elementos, construimos un cimiento sólido para el crecimiento personal y la realización continua. Recordemos que cada día nos ofrece la oportunidad de tejer una vida rica en significado y plenitud.

Pablo de la Iglesia

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Cambia tu vida con la regla 80-20

PRINCIPIO DE PARETO: aumenta tu productividad con la regla 80-20

Aunque son muchos los factores que contribuyen a una causa, son pocos los responsables de dicho resultado. Si fuéramos capaces de identificar los elementos más productivos podríamos hacer el máximo trabajo en el menor tiempo posible. Es decir, optimizar nuestro tiempo.

¿Qué es la regla 80-20?

La regla 80-20 también es conocida como el Principio de Pareto. Se basa en el principio de que el 20% de lo que haces produce el 80% de tus resultados. Dicho de otra manera, el 80% de tus resultados son producto de sólo el 20% de tus aportes.

El principio de Pareto tiene que ver con el enfoque. Debido a que gran parte de tu producción está determinada por una cantidad relativamente pequeña de lo que haces cada día, concentrarte en las tareas más productivas dará como resultado una mayor producción.

La regla 80-20 es fruto de la mente del economista italiano Vilfredo Pareto, quien lo introdujo por primera vez en 1906. Pero es a Joseph Juran, un teórico empresarial, a quien se le atribuye el mérito de popularizar la idea y relacionarla con situaciones empresariales durante la década de 1940. Es por eso que la regla 80-20 se usa generalmente en los negocios, pero también puedes aplicarla a tus objetivos personales, financieros o incluso para aprender una nueva habilidad.

Principio de Pareto: como obtener mejores resultados con la regla 80-20.

La regla 80-20 requiere que deseches algunos mitos consagrados sobre la productividad. Primero, el mito de que todo importa por igual no es así. Derriba ese muro y prioriza. En segundo lugar, el mito de la multitarea: cuando intentas concentrarte en todo a la vez, terminas sin concentrarte realmente en nada.

La regla 80-20: se trata de concentrarse

El tiempo es la moneda de los logros, pero algunas personas parecen sacar provecho de su tiempo para obtener más logros que otras. ¿Por qué son capaces de hacer más con su tiempo que el resto de nosotros?

Con este principio aprenderemos a tomar decisiones, a concentrar nuestros esfuerzos, a enfocarnos mejor y a trabajar eficazmente.

Una razón por la que tan pocos de nosotros logramos lo que realmente queremos es que nunca dirigimos nuestro enfoque; nunca concentramos nuestro poder“. La regla 80-20 es una forma de explicar y superar este problema tan común. Cuando comprendas la respuesta a la pregunta “¿Cuál es la regla 80-20?“, comprenderás que los grandes triunfadores no tienen menos obligaciones, más ayuda de los demás o mejor suerte. Tienen más enfoque.

Gary Keller, fundador del gigante inmobiliario Keller Williams, escribió un libro sobre el principio de Pareto: “The ONE Thing” tiene que ver con cómo detener a los ladrones que te roban el tiempo y te impiden alcanzar tus sueños. “La luna es accesible si priorizas todo y pones toda tu energía en lograr lo más importante“, dice Keller. Pero, “el éxito extraordinario es secuencial, no simultáneo“.

Cómo usar la regla 80-20

No puedes usar la regla 80-20 a tu favor a menos que sepas en qué quieres concentrarte. ¿Cómo eliminas todo el ruido de fondo y te concentras en ese 20% que marcará una diferencia extraordinaria en tu vida?

Sigue esta ecuación: Propósito + Prioridad = Productividad.

Comienza con tu propósito

Tu propósito es la base de todo en tu vida o en tu negocio. Cada vez que tomes una decisión o un cambio, pregúntate: “¿Esto sirve a mi propósito?” Si no conoces tu propósito, no puedes crear metas ni tomar medidas.

Tu propósito podría ser algo como tener más tiempo con tu familia, la libertad de vivir la vida en tus propios términos o el dinero para viajar por el mundo. En los negocios, tu propósito es la visión de tu empresa. Es la razón por la que comenzaste el negocio en primer lugar. Es la diferencia que quieres hacer en el mundo.

Limita tus prioridades

Ahora es el momento de ser más específico: ¿qué te impide vivir tu propósito, ya sea en la vida o en los negocios? Tal vez necesites finalmente dar el salto y comenzar tu propio negocio. Tal vez necesites ahorrar dinero para el pago inicial de una casa. Como líder empresarial, es posible que debas encontrar o crear nuevas eficiencias o mejorar tus procesos.

  •  Escribe cinco cosas que podrías comenzar a hacer hoy para ayudarte a construir la vida extraordinaria que deseas, una en la que puedas vivir tu propósito todos los días.
  •  Luego, priorízalas según la rapidez con que lo llevarán a tu objetivo.
  •  El elemento principal, el más significativo, es tu primera prioridad.

Crea elementos de acción

Aún no has terminado. Las prioridades son buenas, pero no suficientes para cruzar la línea de meta.

  •  Necesitas crear metas INTELIGENTES: pasos que puedes tomar que sean específicos, medibles, alcanzables, realistas y anclados dentro de un marco de tiempo.
  •  Entonces debes responsabilizarte ante ellos.
  •  Estos elementos de acción específicos son el 20% real de la regla 80-20: las cosas a las que dedicarás el 20% de tu tiempo a hacer y que producirán los mejores resultados.
  •  Determina cuáles se pueden delegar e incluso automatizar.

Un ejemplo de esto es el “Dream 100“, un concepto del especialista en marketing, consultor y potencia de ventas, Chet Holmes.

  •  Crea una lista de las 100 personas principales con las que deseas trabajar o ganar como clientes y clasificalas por nivel de importancia.
  •  Luego comienza a apuntar hacia ellos, y no te detengas. Pon toda tu atención en esas 100 personas.
  •  Valdrá la pena cuando empieces a atraerlos a tu vida.

¡Enfócate y vive con pasión!

Tony Robbins

Tony Robbins es autor de los libros PODER SIN LÍMITES,
CONTROLE SU DESTINO, IMBATIBLE y LA FUERZA DE LA VIDA.

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Cuatro maneras divertidas en que la risa es buena para ti

Cuatro maneras divertidas en que la risa es buena para ti

Una revisión reciente de varios estudios bien realizados encontró que la risa ayuda a las personas a mejorar su estado de ánimo, bienestar y calidad de vida, al tiempo que reduce la ansiedad, la depresión, el estrés, el dolor y la fatiga. La risa, cuando se comparte, también puede acercar a las personas y calmar la tensión en las relaciones. Y, como cualquier estudiante puede decirle, probablemente sea más fácil prestar atención y retener información en el salón de clases si un maestro infunde lecciones con humor.

Si bien es posible que no se ría en todas las situaciones, hay muchas maneras en las que puede infundir más risas en sus días, desde ver programas de comedia hasta ver videos divertidos de gatos, leer los cómics diarios y participar en “yoga de la risa” (un ejercicio deliberado para reírse, a menudo en grupo). Estas son algunas de las muchas razones por las que es posible que desee reírse más en su vida cotidiana.

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Técnica Pomodoro: aumenta tu productividad cotidiana

La TÉCNICA POMODORO es una herramienta de productividad y gestión del tiempo que nos ayudará a hacer foco y rendir más en el trabajo y en el estudio.

¿Te has preguntado alguna vez cómo puedes ser más productivo? ¿Te cuesta concentrarte y te distraes con facilidad? Si es así, presta atención. En este artículo, te hablaremos sobre la Técnica Pomodoro, una herramienta de gestión del tiempo que puede ayudarte a aumentar tu productividad y mejorar tu concentración.

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