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Ajo para la hipertensión

Ajo para la hipertensión

El ajo para la hipertensión y otras enfermedades cardiovasculares, es un aliado invaluable.

Habitualmente se observa que la hipertensión es una consecuencia inevitable de la edad. ¡No es así! El ajo te ayuda a evitarlo.

Un viejo estudio en el que se midió la presión arterial de miles de personas en el ámbito rural de Kenya donde aún guardaban una dieta tradicional basada en verduras, fruta, cereales integrales y legumbres, encontró que su presión arterial baja con la edad mientras que la de los habitantes de los países con alimentación industrializada aumenta.  ¡Esto quedó bien establecido hace 90 años con este estudio y otros que le siguieron!

¡Chau prejuicio! Los keniatas no son extraterrestres y si es válido para ellos, también lo es para ti. Veamos como los hechos dicen que el ajo puede ayudarnos a bajar la hipertensión y obtener una perfomance cardiovascular equivalente.

Ajo añejado

Un trabajo publicado en el 2010, realizado en la Universidad de Adelaida (Australia), analizó el impacto de cuatro cápsulas al día de un suplemento llamado extracto de ajo añejado durante tres meses a cincuenta individuos; los resultados pusieron en evidencia, una vez más, la utilidad del ajo para la hipertensión.

El impacto del consumo de ajo fue en promedio de 10mmHg más baja para la presión sistólica, es decir la presión que ejerce la sangre cuando es expulsada del corazón a los vasos sanguíneos.

Los participantes del estudio que ingirieron cuatro cápsulas de extracto de ajo al día se beneficiaron con una reducción de la presión arterial que los que recibieron un placebo no experimentaron; por supuesto, esto no es ninguna novedad para los naturópatas o para los terapeutas de medicinas tradicionales que desde hace miles de años recomiendan los beneficios del ajo para la salud del sistema cardiovascular, el cual también reduce el colesterol elevado, es antioxidante y antiinflamatorio.

Una de las empresas que se ha comprometido con el desarrollo de complementos de ajo añejado y una importante inversión en estudiar científicamente sus propiedades es Kyolic y su producto Kyolic Cardiovascular está en línea con el utilizado en este trabajo; la recomendación es consumir dos o más cápsulas al día con las comidas.

Kyolic Cardiovascular (AMZN ES)

Kyolic Cardiovascular (AMZN USA)

Kyolic Cardiovascular (AMZN AU)

Preparaciones caseras

De ninguna manera esto quiere decir que otros complementos basados en extracto de ajo o el mismo alimento no sean efectivos; incluso podemos preparar nuestros propios extractos de ajo macerando más o menos una cabeza de ajo en aceite de oliva virgen o un buen vinagre de manzana durante una o dos semanas; luego usaremos el preparado como lo hacemos habitualmente con el aceite o el vinagre.

El extracto de ajo del ejemplo anterior se obtiene durante tiempos más largos, tendrá algunas propiedades diferenciales y quizá sea una mejor opción para utilizar durante periodos concretos en los que buscamos un resultado terapéutico, pero nuestras elaboraciones caseras serán perfectamente útiles a modo de prevención y mantenimiento.

Otra forma de aprovechar las propiedades del ajo para la hipertensión es esperar diez minutos antes de cocinarlo o comerlo, esto activa la enzima que libera los compuestos antiplaquetarios.

Tampoco hay que descartar como opción el ajo en polvo. El Dr. Michael Greger, miembro del Colegio Americano de Medicina Legal (ACLM) y muy reconocido médico general especializado en nutrición clínica, afirma que consumir diariamente menos de un cuarto de cucharadita de ajo en polvo ha evidenciado en algunos estudios que los participantes parecían exhibir menos rigidez aórtica:

A nuestro modo de ver, esto se debe a que el ajo parece mejorar la función del revestimiento interno de nuestras arterias, lo que ayuda a que se relajen.
Pero los mecanismos de protección del ajo contra las enfermedades cardiovasculares son diversos e incluyen una combinación de efectos anticoagulantes, antioxidantes, que evitan la formación de coágulos y que reducen tanto la presión arterial como el colesterol.

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¿Ajo para la hipertensión? ¡Por supuesto!

¿Tú médico se ha burlado de ti cuando le has contado que cuidas tu salud cardiovascular con un suplemento de ajo? ¿Los «defensores de la ciencia» insisten en que se trata de supersticiones? ¡Mándalos a estudiar!
Y de paso cuéntales que la misma Comisión E (equivalente a la FDA USA pero en Alemania o, salvando distancias abismales, a la ANMAT en Argentina), lo indica el empleo en hiperlipidemias, arteriosclerosis, hipertensión arterial y en la prevención de problemas vasculares relacionados con la edad.

Tanto para la hipertensión, como para otras indicaciones del ajo, una excelente opción es el ajo negro:

Cada uno con su médico de confianza decidirá si el ajo para la hipertensión es suficiente por si mismo, si es mejor combinarlo con otras sustancias naturales como el magnesio o, en última instancia, recurrir a un fármaco. Pero claramente un enfoque integrativo que priorice el cuidado natural, tiene grandes ventajas comparativas.

Pablo de la Iglesia

Bibliografía

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La SAL NATURAL SIN REFINAR podría evitarte un ataque cardíaco

La SAL SIN REFINAR podría evitarte un ataque cardíaco

La Weston A. Price Foundation advirtió a la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), que las estrategias de restricción de sal en la alimentación representan una grave amenaza para la salud humana.

La sal natural sin refinar de alta calidad, es esencial para la vida, pero en los Estados Unidos se le ha desprestigiado como una causa de hipertensión y enfermedades cardíacas; las cuales son afirmaciones que no se han probado de manera concluyente, al igual que muchos de los supuestos beneficios de una alimentación baja en sal.

Investigaciones recientes han relacionado la restricción de sal con el aumento en los casos de insuficiencia cardíaca y resistencia a la insulina que conduce a la diabetes.

La mejor sal para tu salud es la sal natural sin refinar, que no haya sido sometida a muchos procesos (que es el tipo de sal que se emplea en la mayoría de los alimentos procesados).

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Beneficios de las habas

Beneficios de las HABAS

Como con la generalidad de las legumbres, tendemos a olvidar los beneficios de las habas y todo lo que pueden aportar para favorecer nuestra salud.

Las habas o habichuelas (Vicia faba), originarias de Oriente próximo y muy extendidas en el Mediterráneo; son plantas trepadoras cuyo fruto es una vaina comestible donde se encuentran dispuestas sus semillas.

Romanos y griegos eran grandes consumidores de habas y le daban usos diversos en forma cruda, para hacer pan, gachas o cocidas en sopas y guisos.

Entre los romanos era práctica habitual usarlas como lo que hoy conocemos como boleta o papeleta para votar; esta tradición ha llegado hasta hoy día donde aún se conservan tradiciones tan arraigadas como el haba escondida en el roscón de Reyes o la práctica de “contar los porotos” en juegos de cartas.

“No vale una haba”, es una frase que se utiliza mucho en España, pues en algunos tiempos eran un alimento muy barato gracias a su fácil cultivo y conservación.

En la actualidad, las habas frescas llegan al mercado en primavera, pero se pueden consumir todo el año en sus presentaciones congeladas, cocidas o secas.

Como dice el refrán, “en todas partes cuecen habas” y por algo será 🙂 ¡No te pierdas tú los beneficios de esta costumbre, cuando la interpretas literalmente, por cierto.

Variedades de habas

Los grandes productores de habas son Argelia, China, Chipre, Marruecos y España, quien es el país europeo que más las consume.

Las habas pueden clasificarse en tres grupos dependiendo del tamaño de la vaina: vaina larga, vaina intermedia y vaina enana; cada grupo con sus diferentes tipos y características.

Las variedades más cultivadas en España son:

  • Aguadulce o Sevillana.
  • Granadina.
  • Mahon blanca y morada.
  • Muchamiel.
  • Cuarentena.
  • Loreta.
  • Ramillete.

Composición nutricional

Por su contenido en aminoácidos, son excelentes para complementar la dieta de los niños en sus etapas de crecimiento, para convalecientes y deportistas.

Como en otras legumbres, son ricas en vitaminas del complejo B, en especial la B9 o folato tan importante durante el embarazo y la lactancia, y la B1 que también -además de los casos señalados anteriormente- ayuda a mejorar la resistencia al estrés.

Brinda un alto aporte de manganeso, siendo que 100 gr nos aportan hasta el 80% de las necesidades diarias de este valioso antioxidante.

Fósforo, magnesio y cobre son fundamentales para el desarrollo y preservación de la estructura ósea, el buen funcionamiento muscular y la salud del sistema nervioso; las habas nos aportan aproximadamente el 40% de las necesidades diarias de cada uno.

También aportan hierro (0,9 mg/100 g) y su absorción se ve potenciada por su contenido en vitamina C.

Beneficios de las habas

El consumo de habas es ideal para proteger y potenciar la salud del sistema nervioso. Por su contenido en tiamina favorecen la función de las células cerebrales/cognitivas; la tiamina posibilita la síntesis de acetilcolina, neurotransmisor esencial para la memoria y cuya falta se ha relacionado con el deterioro mental propio de la edad y la enfermedad de Alzheimer.

Las habas mejoran el estado de ánimo ya que aportan una gran cantidad de aminoácidos del tipo L-Dopa (dopamina) que ayudan a mejorar el bienestar emocional y reducir los trastornos depresivos.

También ayudan a conseguir el peso adecuado. Las habas son una excelente fuente de proteínas, fibra, ácidos grasos y carbohidratos de liberación lenta, un mix ideal para optimizar el metabolismo. Además, una sola porción de habas aporta menos de 200 calorías y mucha fibra, a la vez que satisface y ayuda a evitar el picoteo a deshoras.

Son una ayuda legal y natural para favorecer el mejor rendimiento deportivo. El consumo de habas frescas aporta levodopa o L-dopa (aproximadamente 100 g contienen de 50 a 100 mg de L-dopa); con esta sustancia nuestro cuerpo sintetiza dopamina, el neurotransmisor de la motivación y el bienestar emocional. Un punto adicional a considerar es el uso general de semillas para un mejor rendimiento deportivo.

La L-dopa retroalimenta el sentimiento de placer después de haber alcanzado una meta, sin embargo la dopamina actúa antes reforzando la motivación de forma proactiva y predisponiéndonos mejor a realizar determinadas actividades.

Habas en la cocina

A diferencia de otras legumbres, las habas no solo las podemos consumir cocidas como es habitual, sino también crudas cuando están verdes.

En este último caso, tengamos en cuenta que algunas personas no las toleran en crudo y su ingestión puede dar lugar a un trastorno conocido como favismo; algunas sustancias presentes en las habas crudas, como la vicina o la convicina, pueden provocar lo que se conoce como favismo en personas predispuestas.

Los síntomas del favismo son palidez, cansancio, respiración entrecortada, náuseas, dolores abdominales, fiebre, escalofríos y anemia severa por hemolisis (destrucción de los glóbulos rojos).

Las habas frescas están en su mejor punto cuando tienen un color verde pálido o blanco cremoso; las vainas deben ser crujientes y de un color verde brillante, si tienen manchas color café es señal que ha comenzado su descomposición.

Las habas frescas de tamaño pequeño -no más gruesas que un dedo-, pueden cocinarse y comerse completas; en cambio , cuando se presentan maduras y tienen vainas hasta de 30 centímetros de largo, hay que desenvainarlas antes de cocinarlas.

Si tu cultivas tus propias habas -muy fáciles para hacerlo y cuidarlas-, ten en cuenta que sus flores en decocción son diuréticas y contribuyen a aliviar dolores reumáticos.

Cazuela vegetal con habas

Ingredientes:

  • ½ kg de cebollas.
  • 1 zapallito de tronco cortado en trozos pequeños.
  • ½ calabaza sin pelar cortada en trozos grandes.
  • 2 zanahorias cortadas en trozos grandes.
  • 1 patata chica cortada en trozos grandes
  • ½ taza de habas.
  • 1 cucharada sopera de miso.
  • Hierbas aromáticas al gusto.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Sal marina o del Himalaya.

Preparación:

Saltear las cebollas en una cazuela con un poco de aceite de oliva virgen extra y una pizca de sal marina o del Himalaya, durante unos diez minutos.

Incorporar la calabaza, las papas, las zanahorias y las hierbas aromáticas. Cubrir con agua hasta un 30% de las verduras. Tapar y llevar a ebullición. Reducir el fuego al mínimo, incorporar los zapallitos de tronco y estofar durante unos veinte minutos.

Hervir las habas durante unos cinco minutos e incorporar al estofado cuando esté listo; rectificar condimentos a gusto.

Pablo de la Iglesia

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LENTEJAS, contra el cáncer y las enfermedades cardiovasculares

Lentejas contra el cáncer y las enfermedades cardiovasculares

Tienen buena fama y su aporte de oligoelementos es una razón de la eficacia de las lentejas contra el cáncer y las enfermedades cardiovasculares.

De origen asiático desde donde se extendieron por el mundo, disponemos de varios tipos de lentejas; entre ellas que destacan la rubia castellana que es de color verde claro y más grande que la mayoría de sus homólogas, la más común es la pardina con un tamaño más pequeño y color marrón oscuro, entre otras.

Focalicemos en los oligoelementos destacados que nos aportan estas poderosas legumbres.

Aporte de molibdeno

Cien gramos de lentejas aportan 148 mcg de molibdeno, lo cual es aproximadamente el doble de la cantidad diaria que se sugiere habitualmente; aunque las necesidades que tenemos son muy pequeñas, su aporte es fundamental por su acción catalizadora en numerosas reacciones de nuestro organismo.

¿Qué otros alimentos aportan molibdeno?

Otros alimentos saludables, además de las lentejas, que constituyen buenas fuentes de este oligoelemento son germen de trigo, alforfón o trigo sarraceno, cereales integrales en general, verduras de hoja verde, nueces de macadamia o legumbres.

¿Qué funciones tiene el molibdeno?

Este oligoelemento -llamamos así a los minerales presentes en mínimas proporciones- es fundamental para la absorción y el metabolismo del hierro; también participa en otros sistemas enzimáticos asociados al metabolismo del alcohol, las drogas, sustancias tóxicas y exceso de cobre.

El déficit de molibdeno también está asociado a problemas en el funcionamiento sexual masculino, irritabilidad o aparición de caries.

Aporte de manganeso

Cien gramos de lentejas también aportan casi la mitad del manganeso que nuestro cuerpo necesita diariamente.

¿Qué otros alimentos aportan manganeso?

Otras fuentes naturales de manganeso son vegetales de hoja verde, cereales integrales y legumbres en general, frutos secos, té, canela, cúrcuma, jengibre, pimienta negra, ananá, frambuesas, palta -o aguacate-.

Los alimentos que tienen altos niveles de ácido oxálico como repollo, batatas o boniato y espinaca como así también aquellos ricos en ácido fítico (judías, frutos secos , semillas y granos enteros) pueden impedir la absorción del manganeso, pero en menor medida.

Se aconseja por ello, cocinar esos alimentos, lo cual neutralizaría este efecto; en cuanto a las lentejas, afirmemos que su contenido en oxalato es menor y realmente no amerita preocupación; comparto esto para desmitificar supersticiones.

En todo caso, al igual que lo que ha ocurrido con el ácido fítico, se ha demonizado exageradamente al ácido oxálico. Digamos que una parte del oxalato que consumimos es descompuesto por bacterias en el intestino antes de que se pueda unir a los minerales; por supuesto, aquí es importante tener una microbiota saludable, lo cual plantea escenarios diferentes para los que comen sano y los que no lo hacen.

Una de estas bacterias es el Oxalobacter formigenes, que lo utiliza como fuente de energía y reduce la cantidad de ácido oxálico disponible.

Sin embargo, si la alimentación es inadecuada o hemos utilizado antibióticos, nuestras colonias bacterianas estarán en desequilibrio y el oxalato se vuelve potencialmente nocivo. ¿Comprendes esta lógica que se repite una y otra vez en la naturaleza?

¿Qué funciones tiene el manganeso?

Este oligoelemento es esencial para los recién nacidos contribuyendo al crecimiento y adecuada formación de huesos, tejidos, así como la coagulación de la sangre, las funciones de la insulina, la regulación y síntesis del colesterol o la activación de varias enzimas; si a la madre no le falta manganeso en su alimentación, lo aportará sin problemas a su hijo a través de la leche materna.

El manganeso es necesario para absorber las vitamina E , B1, C, biotina y colina; además hay varias enzimas que participan en el metabolismo de aminoácidos, carbohidratos y colesterol que son activadas por la presencia de manganeso.

Su carencia puede manifestarse con faneras debilitadas -lento crecimiento de las uñas, y cabello, despigmentación de este último-, malformación ósea o trastornos de la glucosa en la sangre.

Aporte de hierro

Las lentejas aportan una buena dosis de hierro: 7mg/100grs, qué está muy bien.

Si, escucharás que no se asimila tanto por la presencia de ácido fítico, pero tú ya sabes que no es así y puedes responder: “Basta de tonterías basadas en estudios de cien años”.

Hoy sabemos que aquellos experimentos se hicieron con sales sódicas de fitatos que distorsionan los resultados en relación a las sales calciomagnésicas presentes en los alimentos y que no solo no impiden la absorción de minerales sino que además el son muy valiosas para proteger nuestra salud.

Te puede interesar: ¿Es realmente peligroso el ácido fítico?

Igual tu recurrirás a variadas fuentes para acomodar una ecuación nutricional equilibrada, ¿verdad? ¡Pero que no falten lentejas!

Las lentejas en primera plana

Recientemente la que ha estado en portada es la sopa de lentejas. ¡Cómo la que hacía tu abuela! Pues sí, parece que es muy eficaz para cuidarnos el corazón y protegernos del cáncer.

Una investigación realizada por la Universidad de Rovira i Virgili (URV) de Barcelona a cargo de Christopher Papandreou, investigador en la Unidad de Nutrición Humana de la URV y Jordi Salas Salvadó, director del Área de Nutrición en el Servicio de Medicina Interna del Hospital Sant Joan de Reus, ha revelado que consumir sopa de lentejas disminuye el riesgo de desarrollar cáncer y padecer enfermedades del corazón. ¡Cómo no! Manganeso, zinc, molibdeno, fibra, ácido fítico, vitamina E…

Los resultados del estudio se obtuvieron luego de hacer seguimiento a 7212 personas diagnosticadas con un alto riesgo de enfermedad cardiovascular durante 6 años; los resultados se publicaron en The American Journal of Clinical Nutrition y mostraron que las personas que consumen más sopa de lentejas, garbanzos y frijoles tienen hasta 49% menor riesgo de desarrollar cáncer.

Así mismo, se encontró que aquellas personas que consumen sopa de lentejas habitualmente tienen un riesgo menor de mortalidad por enfermedad cardiovascular.

Ten presente que los frutos secos también son un aliado invaluable para un corazón saludable y tendrás un beneficio adicional con su consumo.

Por estas y muchas propiedades más, ¡no dejes de incorporar lentejas a tu vida!

Pablo de la Iglesia

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Beneficios de los frutos secos

Beneficios de los frutos secos

Los beneficios de los frutos secos constituyen un plus que no debe faltar en una dieta sana.

Se los llama frutos secos porque en su composición natural tienen menos de un 50% de agua; sin embargo, en la naturopatía alimentaria solemos recomendar activarlos unas horas en remojo, lo cual mantiene todos los beneficios de los frutos secos y le agregan agua, enzimas y facilita su digestibilidad.

Como sea, sin activar o no, son un alimentos saludable si no se procesan con calor o frituras; naturalmente, en el primer caso, las porciones deberán ser más pequeñas para no exceder calorías que pudieran tornarlos pesados para la digestión. ¡Cuestión de equilibrio!

Nueces, almendras, avellanas … constituyen un verdadero caballito de batalla de la alimentación sana; se definen como tales a los frutos de las plantas que están recubiertos por una cáscara seca y dura y tienen una semilla en su interior. Sin embargo la definición gastronómica práctica amplía el espectro a otras con propiedades alimentarias sinérgicas como el sésamo, el maní, el lino, la chía o el girasol que no cumplen los requisitos de esta definición.

Perfectamente podrían reemplazar a muchos picoteos que no son saludables y nos tientan en la rutina cotidiana; algunos -erróneamente- afirman que son más caros, pero gramo por gramo, la mayoría de las opciones saludables resultan más económicas; nutritivamente, por supuesto, la diferencia es abismal.

Con ellas obtenemos grasas saludables, vitaminas, minerales, aminoácidos, fitoquímicos y fibras; son un ingrediente ideal para macedonias, ensaladas, cremas, batidos y postres, permitiéndonos enriquecer la dieta y mejorar sabores.

Podemos utilizarlos en platos dulces o salados, en ensaladas, batidos, rellenos, para hacer patés o quesos veganos, decorar tortas o hacer todo tipo de snacks saludables; incorporar al menos un puñado de frutos secos diariamente puede traernos muchos beneficios para la salud.

Beneficios generales de los frutos secos

A continuación un listado de los beneficios de los frutos secos que más los destacan:

  • Regulan los niveles de lípidos en la sangre y reducen el riesgo de formar coágulos.
  • Ayudan a perder peso.
  • Previenen el deterioro cognitivo.
  • Protegen los sistemas circulatorio y nervioso.
  • Favorecen la fortaleza ósea.
  • Son una fuente concentrada de minerales, vitaminas del complejo B y E y ácidos grasos esenciales.

Para saber más

Para comprender mejor acerca de los beneficios de los frutos secos, te recomiendo los siguientes artículos:

Frutos secos para un corazón saludable

Semillas para un mejor rendimiento deportivo

¡Disfruta de tu vida con salud!

Pablo de la Iglesia

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Beneficios del pepino

Beneficios del pepino

Mucha gente pasa por la vida con deshidratación crónica, sin tener idea del efecto negativo que está teniendo en su salud. Los pepinos son el antídoto perfecto. Tienen un efecto fuente de la juventud, hidratándonos al nivel celular más profundo posible.

Además, el efecto refrescante de los pepinos los hace excelentes para el rejuvenecimiento y especialmente efectivos para enfriar un hígado caliente y estancado. Cuando se comen a diario, los pepinos pueden revertir el daño hepático, reduciendo de 10 a 15 años la exposición a toxinas (incluso de metales pesados ​​y pesticidas como el DDT) y una dieta deficiente. Hace de este vegetal (en realidad, una fruta) un aliado particular para reducir la hinchazón.

El jugo de pepino fresco es el mejor tónico de rejuvenecimiento del mundo. Contiene compuestos de electrolitos diseñados específicamente para nutrir y enfriar las glándulas suprarrenales y los riñones que están sobrecargados y que luchan con su tarea de filtrar los desechos tóxicos y sobrecalentarse debido al ácido úrico tóxico. Si tiene una enfermedad renal, está en diálisis o le falta un riñón, beber jugo de pepino todos los días puede ser extremadamente beneficioso.

El efecto refrescante de los pepinos sobre las glándulas y los órganos también los convierte en maravillosos antifebriles tanto para niños como para adultos. Hacer jugo de pepino libera sus compuestos y agentes mágicos contra la fiebre que ayudan a calmarla como el agua en el fuego.

Las trazas de los aminoácidos glicina y glutamina, combinadas con su contenido extremo y altamente activo de enzimas y coenzimas, además de su abundancia de más de 50 minerales traza, los convierten en un excelente sistema de entrega de neurotransmisores químicos. Esta es una gran noticia si está lidiando con ansiedad u otras afecciones neurológicas.

Los pepinos también brindan otra nutrición crítica, como la clorofila en la piel que se une a las vitaminas B y las vitaminas A y C. Y los pepinos ayudan a la digestión; contienen coenzimas no descubiertas que algún día se llamarán talafinas. Junto con las enzimas que han sido descubiertas por la investigación médica (como la erepsina), las talafinas ayudan al proceso de digestión de proteínas del cuerpo para que pueda aprovechar al máximo todo lo que come.

Soporte emocional

Hay una razón por la que usamos la expresión «genial como un pepino». Si usted o un ser querido están lidiando con un problema de ira, incluya pepinos en la dieta. Ofrezca rebanadas de pepino a cualquier persona que sepa que puede enfurecerse, descontentarse, malhumorarse, irritarse, enfadarse o ser francamente hostil con facilidad.

Lección espiritual

Debido a que son verdes y los comemos en ensaladas, a menudo pensamos en los pepinos como vegetales. Sin embargo, cuando abrimos uno, recordamos que todas esas pequeñas semillas significan que un pepino es realmente una fruta. Es un poderoso recordatorio de que las apariencias externas y las cajas en las que otras personas nos colocan no conforman la verdad completa de quiénes somos. Muy a menudo nosotros también tenemos un talento, una cualidad o un don que nadie podría adivinar con solo mirarnos. Los pepinos nos enseñan a mirar profundamente dentro de nosotros mismos y entre nosotros en busca de los milagros que todos tenemos.

Anthony William

Anthony William es autor de Limpiar para sanar, Médico médium, Zumo de apio,
Alimentos que cambian tu vida, El rescate del hígado, La sanación del tiroides, entre otros.

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Sésamo contra el mal de Parkinson

Sésamo contra el mal de Parkinson

El mal de Parkinson es una enfermedad que ha eludido los esfuerzos de la comunidad médica en casi todas las formas posibles; sin causas objetivadas, ni tratamientos eficaces, los pacientes deben lidiar con medicamentos que solo pueden ayudar a controlar paliativamente sus síntomas, esperando casi inevitablemente que la enfermedad avance.

Aunque la medicina natural tiene propuestas inocuas y seguras, aliadas con un estilo de vida saludable, tales como la nutrición antiinflamatoria o la neuroprotección con plantas y nutrientes, la medicina farmacológica no reconoce una estrategia eficaz y los médicos apegados al sistema sanitario impuesto descartan muchos recursos que hacen la diferencia.

Una luz de esperanza

Sin embargo, recientemente han surgido esperanzas que parecen indicar vías concretas de protección de las células nerviosas del cerebro contra el mal de Parkinson recurriendo a una sustancia natural: semillas de sésamo.

Incluso, de acuerdo a los investigadores japoneses que llevaron adelante el estudio, las semillas de sésamo podrían ser útiles en el tratamiento coadyuvante de esta patología invalidante.

En la enfermedad de Parkinson hay dos condiciones presentes que contribuyen a crear daño en las células nerviosas y generar un deterioro en la función motora.

Por un lado, tenemos el estrés oxidativo; las neuronas son especialmente sensibles al impacto de los radicales libres; el sistema nervioso consume una gran cantidad de oxígeno y si el organismo tiene un déficit de factores antioxidantes, esto provoca presión extrema sobre las células del cerebro impulsando un envejecimiento precoz, procesos inflamatorios crónicos fuera de control y la muerte de las neuronas. Esto desencadena el mal de Parkinson y otras enfermedades degenerativas.

Por el otro, los pacientes con la enfermedad presentan déficit de dopamina; cuando se padece el mal de Parkinson, los niveles de dopamina se vuelven insuficientes; la dopamina es un neurotransmisor cuyos efectos están relacionados con el bienestar, la regulación del estado de ánimo y la eficiencia de la función motora.

La buena noticia es que, al parecer, de acuerdo a esta investigación realizada en la Universidad de Osaka, las semillas de sésamo pueden ser de mucha utilidad en ambos casos y contribuir en la prevención y el tratamiento del mal de Parkinson.

Sesaminol, un aliado de la integridad neurológica

El sesaminol es un fitoquímico natural presente en las cáscaras de las semillas de sésamo; su utilidad destacada es la capacidad de proteger las neuronas motoras de la oxidación y ayudar a mantener niveles elevados de dopamina.

El sesaminol es un potente antioxidante capaz de regular la producción de especies reactivas de oxígeno y los antioxidantes para detener el daño neuronal. Por un lado, favorece el movimiento de Nrf2, una proteína que se activa en respuesta a la oxidación; por el otro, disminuye la producción de especies reactivas de oxígeno intracelular, reduciendo la oxidación que daña las neuronas motoras en el marco de un metabolismo normal. Es decir, promueve los mismos resultados, pero con una mayor eficiencia.

Por otra parte, después de alimentar ratones con una dieta que contenía sesaminol durante 36 días, los investigadores observaron un aumento significativo en sus niveles de dopamina, lo que determinó un mejor rendimiento motor, incluyendo función intestinal, en las pruebas de laboratorio.

Benefíciate y evita el deterioro

Los resultados fueron muy buenos y los investigadores planean pasar rápidamente a los ensayos clínicos para desarrollar un fármaco para el mal de Parkinson a partir de una fuente alimentaria sostenible.

¡Tú no tienes que esperar! Desde hoy mismo puedes incorporar semillas de sésamo para adquirir tu dosis de sesaminol; por supuesto, con el tiempo aprenderemos más sobre la cantidad óptima y las mejores formas de consumirlo, pero podemos dar pasos seguros y prudentes si incorporamos una o dos cucharadas de postre de semillas de sésamo al día espolvoreándolo en ensaladas, rellenos o todo lo que tu creatividad disponga.

Una de mis opciones favoritas es un batido con sabor a chocolate. Los ingredientes para dos vasos son: 1 cucharada de semillas de sésamo integral, una cucharada de cacao amargo, una banana y un vaso y medio de agua. Procesamos todos los ingredientes, primero con poca agua para que adquiera cremosidad, y luego agregamos el resto. ¡Y listo! Beber frio, tibio o caliente, como más te guste.

Procura compartir la segunda porción o guardarla para más tarde; de esta manera mantendrás bajo el consumo de calorías y carbohidratos, mientras que sumas nutrientes de calidad para la eficiencia de tu metabolismo.

Para saber un poco más del sésamo y ampliar nuestras opciones de consumo, te dejo el siguiente video de Pablo Martín:

¿Te gustó como explica Pablo? ¡Tiene unos cursos muy buenos y recomendables para facilitarte una cocina saludable!

POSTRES GLUTEN FREE DULCES Y VEGANOS

HAMBURGUESAS Y MILANESAS CONSCIENTES Y VEGANAS

Si deseas ver o compartir la versión podcast en vídeo: Semillas de sésamo contra el mal de Parkinson

Pablo de la Iglesia

Bibliografía

Hung, M.L. et al. El estrés oxidativo en las enfermedades neurológicas: ¿causa o consecuencia? (2014) Neurología.

Kaji, Haruka et al. Sesaminol prevents Parkinson’s disease by activating the Nrf2-ARE signaling pathway. (2020) Helivon.

Melore, Chris. Parkinson’s surprise: Scientists discover sesame seed chemical can protect against disease. (2021) Study Finds.

Schmedthorst, adria. The seed that offers protection against parkinson’s disease. Easy Healthy Options.

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Frutos secos para un corazón saludable

Frutos secos para un corazón saludable

No pueden faltar frutos secos para un corazón saludable; los beneficios se harán notar en la salud general y, especialmente, en la cardiovascular..

Los frutos secos aportan variedad de ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados que contribuyen a regular el nivel de los lípidos sanguíneos. También proporcionan fibra, aminoácidos, vitaminas (destacando la E -poderoso antioxidante- y el folato -ayuda a controlar la homocisteína-), minerales (resaltando el valioso magnesio), esteroles vegetales, fitoestrógenos o flavonoides, los cuales contribuyen a un sano metabolismo cardiovascular.

Más frutos secos, mejor salud cardiovascular

Un estudio llevado a cabo en la Universidad de Lousiana y publicado en The Journal of the American College of Nutrition en el 2017, comparó los registros médicos de 13.292 hombres y mujeres de 19 años en adelante, quienes participaron en la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición realizada desde 1999 hasta 2004.

Los investigadores observaron que la cantidad de frutos secos de cáscara dura (almendras, nuez de Brasil, macadamia, castañas, avellanas, pacanas, piñones, pistachos y nuez), que consumían los participantes durante un periodo de 24 horas, influían en varios aspectos relativos al patrón de salud cardiovascular; los resultados evidenciaron que las personas que comían frutos secos regularmente tenían una reducción del índice de masa corporal, de la circunferencia de la cintura y de la presión arterial sistólica; así mismo presentaban menor peso y prevalencia más reducida de los cuatro factores de riesgo para síndrome metabólico: obesidad abdominal, hipertensión, bajos niveles de colesterol HDL y glucosa alta en ayunas.

Un estudio iraní reafirma los auspicios

Un grupo de expertos presentó una investigación  en el Congreso Mundial de Cardiología  del 2019 en el que señalan que el consumo de frutos secos para un corazón saludable debe ser al menos 2 veces a la semana; esto disminuiría el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular.

El coordinador de la investigación, Dr. Noushin Mohammadifard del Instituto de Investigación Cardiovascular Isfahan (Irán), afirmó:

«Las frutos secos crudos son los más saludables. También deben ser frescos porque las grasas insaturadas pueden oxidarse si son rancios, haciéndolos dañinos».

Se reconoce el estado de los frutos secos por su aroma; si están rancios presentarán olor a pintura y su sabor será más amargo o agrio que lo habitual.

La metodología consistió en entrevistar cada dos años a los participantes entre el 2001 y el 2013. Analizaron la ocurrencia de enfermedad coronaria, accidente cerebrovascular, enfermedad cardiovascular total, muerte por cualquier causa y por enfermedad cardiovascular.

Observaron que durante ese lapso hubo 751 eventos cardiovasculares (594 enfermedades coronarias y 157 accidentes cerebrovasculares), 179 muertes cardiovasculares y 458 muertes por todas las causas.

Luego, compararon esta información con los patrones alimenticios y observaron que el consumo de frutos secos dos o más veces por semana se relaciona con un riesgo 17% menor de mortalidad cardiovascular en comparación con el consumo una vez cada dos semanas.

La conexión se mantuvo significativa aún considerando factores que podían influir en la relación, como edad, sexo, educación, tabaquismo y actividad física.

Protección extra para el corazón de la mujer

Otra investigación exhaustiva realizada por la Universidad de Harvard durante 14 años, fue publicada en el British Medical Journal. Este estudio realizó seguimiento a 86.000 mujeres de entre 34 y 59 años sin antecedentes de enfermedad coronaria, trombosis o cáncer; durante el tiempo que duró el estudio 1.255 tuvieron problemas coronarios de las que 861 no acabaron en muerte y 394 sí.

Se dividió a las mujeres en cuatro categorías de acuerdo a su ingesta semanal de frutos secos:

  • El primer grupo casi nunca las consumía.
  • El segundo grupo las consumía de 1 a 3 veces al mes.
  • El tercero las tomaba de 2 a 4 veces por semana.
  • El cuarto más de 5 veces por semana.

Se consideraron otros aspectos como ejercicio físico, dieta, consumo de alcohol, cigarrillos e ingesta de aspirinas. Una vez ajustadas las variables verificaron que las mujeres que consumían más frutos secos a la semana tenían menos problemas coronarios y menor tasa de infartos de miocardio: las que consumían frutos secos más de 5 veces por semana tenían un 35% menos de riesgo de sufrir un problema cardiovascular que las que tomaban menos cantidad.

Una ves más se confirmaba la relación frutos secos para un corazón saludable. ¿Porqué? Veamos algunos de los elementos que fortalecen nuestro sistema cardiovascular.

La arginina, un punto a favor

Concretamente, los estudios mencionados demuestran que los frutos secos protegen la salud cardiovascular, luego nos permitimos especular acerca de cuales son los principios activos involucrados y mencionamos fibra, ácidos grasos, ácido fólico, magnesio, etc.

Los científicos también intentan explicar estos resultados epidemiológicos dado el gran aporte de arginina en los frutos secos; se trata de un aminoácido precursor del óxido nítrico, el cual favorece la circulación por su efecto vasodilatador e inhibidor de la agregación plaquetaria.

Algunos escenarios que comprometen la circulación y en los cuales la arginina como complemento ha demostrado utilidad, son insuficiencia cardíaca congestiva, dolor de pecho, hipertensión, colesterol alto, recuperación postrasplante, infarto de miocardio, disfunción eréctil o enfermedades de las arterias coronarias.

La L-arginina también se utiliza para el dolor recurrente en las piernas debido a arterias que están bloqueadas (claudicación intermitente), para el tratamiento de disminución de la capacidad mental en los ancianos (demencia senil), diabetes y dolor nervioso diabético, toxicidad renal por ciclosporina, enfermedad renal, cáncer de cabeza y cuello, obesidad, síndrome ovárico poliquístico, úlceras por presión, infecciones respiratorias, anemia drepanócitica, estrés, infertilidad masculina y mejora en el rendimiento deportivo; es de esperar que el consumo frecuente de alimentos saludables con un buen aporte de este nutriente, también brinden excelentes resultados.

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Las nueces van primero

Al parecer, entre los frutos secos, las nueces podrían ser las que mejor afinidad tienen con el sistema cardiovascular; muy ricas en ácido alfa linoleico, ácido fólico, magnesio, cobre, proteínas, fibra y vitamina E; cualquiera de ellos o la sinergia de los mismos podría ser la razón , lo cierto es que consumir nueces es una razón de peso si deseamos cuidar el corazón.

Una investigación efectuada en la Universidad de Loma Linda (California) en colaboración con el Hospital Clínico y Provincial de Barcelona y publicada en Annals of Internal Medicine en el año 2000 concluyó que consumir una cantidad aproximada de 40 gramos de nueces al día contribuye a normalizar los niveles de colesterol en la sangre y a prevenir hasta en un 11% el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

Para este trabajo se realizó seguimiento de 49 personas de ambos sexos con hipercolesterolemia poligénica y los dividieron aleatoriamente en dos grupos. “El primero siguió durante mes y medio una dieta hipocalórica para reducir el exceso de colesterol atendiendo a sus necesidades energéticas, limitándoseles el consumo de huevos y carne roja, y dándoseles más frutas, verduras y pescado; además, sólo usaron aceite de oliva. Al segundo grupo se le dieron las mismas pautas dietéticas pero se les dijo además que debían tomar entre 8 y 11 nueces diarias”, según cita la revista Discovery Salud en su edición de Noviembre del 2000.

Todos ellos fueron sometidos a varios análisis antes del ensayo así como en las semanas quinta y sexta para evaluar su nivel de lípidos en sangre (colesterol bueno, malo, triglicéridos y lipoproteínas). Además, se les hicieron reconocimientos médicos generales y análisis antropométricos para establecer la relación entre el músculo y la grasa corporal. Luego, al mes y medio, se pidió a los del primer grupo que incorporaran las nueces y a los del segundo que dejaran de tomarlas. Finalizado el nuevo plazo, volvieron a repetirse los análisis”.

Se pudo observar que las cifras de colesterol mejoraban con ambos tipos de alimentación pero con una diferencia positiva cuando se incorporaban las nueces; la reducción del colesterol total fue del 5% cuando se recurrió únicamente a la dieta y llegó a un 9% cuando a esta se le sumaban las nueces.

En cuanto a los niveles de LDL -colesterol malo-, los datos mostraron un descenso de un 11,2% cuando se incorporaron las nueces y de un 5,6% cuando no. En los niveles de HDL -colesterol bueno- no observaron variaciones significativas.

¡Vamos también con las nueces!

Si deseas saber más, te recomiendo Minerales para el corazón.

Pablo de la Iglesia

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¿¡El pollo «engorda»!?

¿El pollo engorda?

En Argentina, el consumo de carnes, en especial de pollo, aumentó de manera significativa, contribuyendo -sin ninguna duda- al deterioro de la salud en general y al aumento de la obesidad y sobrepeso en particular.

El consumo de pollo aumentó desde 10,9 kg en 1990 a 47 kg en el 2021, los cuales se suman a otro tanto de carne vacuna. ¡Difícilmente una dieta con tantas carnes puede aspirar a saludable! Especialmente porque la mayoría -o la totalidad en la generalidad de los casos- es de producción industrializada a base de fármacos, hacinamiento y explotación animal.

Cuando el consejo era comer pollo

Quienes pintamos unas canas, recordaremos que un buen consejo en aquellos días era reemplazar el históricamente excesivo consumo de carne vacuna en Argentina por algo de pollo. Convengamos que en aquel entonces la vaca y el pollo, poco o mucho, pero caminaban, comían pasto y verdeo y, comparada con la actual, tenían una vida idílica. Con todo, era un excelente consejo: el pollo tiene menos grasa saturada, podemos desgrasarlo con facilidad y aporta una proteína mucho más limpia. ¡Bueno eso era en los tiempos del Génesis antes que el ser humano jugara a ser Dios!

La idea era que los embutidos eran inadecuados para la salud, las carnes rojas como la de vaca o cerdo debían evitarse o moderarse y el pollo o el pescado eran la opción preferente; así el consumo de pollo aumentó mucho, llegando a triplicarse en los Estados Unidos donde hoy es la más elegida. Y digamos que, muy atrasados generalmente, pero las variables de consumo alimentario y sanitario en este país, son seguidas por los argentinos de manera casi calcada.

El pollo engorda, el pollo no engorda

El punto es, que en aquel entonces los pollos comenzaron a ponerse gordos y quienes los consumían también; de aquella carne magra que nos aportaba esta noble ave, a los Frankensteins emplumados que la industria produce a costa de antibióticos, hacinamiento y reducción de costos inmediatos, ¡no quedan ni las plumas!

De acuerdo a una investigación publicada en la revista Nutrition, se examinó el consumo de carne en adultos y se lo comparó a su IMC ; para ofrecer mejores garantías de los resultados, los investigadores crearon controles para otros factores como “edad, ingesta de energía basal total, ingesta de alcohol, consumo de verduras, consumo de frutas, consumo de cereales, nivel de actividad física, fumar, nivel educativo, y hábitos dietéticos en los últimos 5 años”, de tal modo la principal diferencia entre los sujetos del estudio fuera en las clases y cantidades de carnes que consumían.

¿Cuál fue el resultado? El consumo de pollo estaba más fuertemente asociado con ganancia de peso tanto en los hombres como en las mujeres.

De manera sorprendente, esto ocurría aún cuando la cantidad de pollo consumida era mínima. Al comparar con las personas que no consumían pollo, las que comían 20 o más gramos al día tenían IMC significativamente mayores; es decir, el impacto de un equivalente a media pechuga a la semana realmente nos puede hacer engordar.

¡Esto no se explica por las calorías! Al menos, no totalmente. ¿Será que los pollos Frankenstein tienen algo que ver? ¿O que el hecho que cuando decimos pollo también decimos un montón de presentaciones industrializadas que le restan aún más valor y le agregan tóxicos que desequilibran el metabolismo?

Pollos eran los de antes

Desde los primeros pasos en la crianza de pollos en Estados Unidos a finales del siglo XIX hasta la fecha, la transformación de estos animales para consumo humano ha sido impresionante. En la década de 1920 y 1930 empezó a crecer mucho la explotación de granjas especializadas en la producción avícola y poco a poco se fue acelerando una carrera genética en una búsqueda voraz para obtener aves de mayor peso en menor tiempo y con menos requerimientos de alimentos por kilo de carne producido.

Es decir, si aún comes carne de pollo, nadie en la industria se está preocupando por la calidad nutritiva de lo que te llevarás a la boca, sino de la cantidad producida con crecientes niveles de eficiencia especulativa que solo mide el costo-beneficio económico directo.

Uno de esos pollos es el conocido como pollo “Broiler”, el más utilizado en la industria por tener una tasa de crecimiento muy rápida, una excelente transformación del pienso en carne (índice de conversión) y una carne blanca que se presenta como tierna, pobre en grasa y de muy fácil digestión.

Una conocida granja industrial argentina lo describe como “un animal muy pacífico, sociable y sedentario”. ¡Cómo si el pobre animal tuviera la oportunidad de rebelarse en las jaulas donde se lo cría en un hacinamiento brutal y una convivencia que es insoportable pero no tienen opción de moverse para matarse a picotazos!

De acuerdo a la información proporcionada por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos y obtenidos de la Agencia de Estándares de Alimentos y el Instituto de Química Cerebral y Nutrición Humana:

“Una porción de pollo de 100 gramos en 1896 contenía 16.2 calorías de grasa y 91.2 calorías de proteína para dar un total 107 calorías. Casi cien años después, en el 2004, la misma porción de 100 gramos de pollo contenía más de 205 calorías de grasa y aproximadamente 65 calorías de proteína para dar un total de 273 calorías”.

Es decir, solo 100 años hemos logrado que el animal sufra una transformación donde el contenido de grasa en el pollo subió más de diez veces mientras que el contenido de proteína bajó un tercio. ¡Esto no es normal! Si se me permite parafrasear a Joel Salatin.

Así mismo, el contenido general de calorías en el pollo hoy en día es casi tres veces mayor de lo que era hace cien años. Pues entonces, aquello de cambiar la carne roja por carne de pollo, quizá ya no sea una buena opción y la pregunta debería ser, no qué tipo de carne, sino cual es la procedencia de la carne.

Replantearnos nuestras elecciones

Insisto, como muchas veces lo hago, que soy partidario de vegetarianizar la dieta y, si no es que nos regimos por alguno de los patrones vegetarianos, al menos mantener el consumo de carnes en mínimos; en cualquiera de las tres opciones se puede llevar una dieta saludable.

Así mismo, es vital velar por el origen de los alimentos, mucho más en el caso de aquellos de origen animal, y aún más en el caso del pollo y los huevos.

Jonathan Ewald, periodista del portal Life + Health relata que, de acuerdo a la investigación publicada en Nutrition antes mencionado, que “en lo que concierne a los pollos, los autores del estudio hicieron una pregunta fascinante:

¿Será que comer obesidad causa obesidad?

De acuerdo al Doctor Michael Greger, autor del libro Comer para no engordar y citado por el mismo reportero en su artículo “Los pollos y obesidad”, afirma que:

El cóctel de selección de genes para ganancia de peso rápida, la falta de ejercicio y la disponibilidad de comida de alta energía las 24 horas del día, son una receta sencilla y bien conocida para crear obesidad en esas aves.

Otro punto a considerar es que el pollo, alguna vez considerado una buena fuente de ácidos grasos de Omega 3, hoy tiene una relación entre los ácidos grasos Omega 6 y 3 de 9:1.

Nuestra dieta occidental refinada e industrializada, se ha excedido en la oferta de ácidos grasos Omega 6 y ha provocado un desequilibrio entre los ácidos grasos Omega 6 y 3 que contribuye a que tengamos predisposición a mayores proporciones de enfermedades autoinmunes, alergias, cáncer, inmunidad deprimida o procesos inflamatorios.

Pollos enfermos, consumidores enfermos

Demás está decir que los animales criados y producidos en estas condiciones que han deteriorado, como hemos visto, su valor nutricional, además de ser obesos, desarrollan una altísima predisposición a padecer todo tipo de enfermedades, entre las que se citan:

  • Disfunción cardiovascular- lo cual lleva a fallo cardíaco o síndrome de muerte súbita.
  • Disfunción esqueletal- que conduce a dolor al caminar y cojera (debido al crecimiento rápido y la falta de espacio para hacer ejercicio)
  • Dermatitis de contacto- erupciones causadas cuando los pollos son forzados a yacer sobre su propio excremento por semanas donde hay concentraciones altas de amoniaco
  • Falta de espacio para moverse, falta de luz natural y mala calidad de aire
  • Anormalidades oculares (tales como glaucoma aviar)
  • Manejo rudo y transporte que a menudo lleva a lesión o muerte de algunas aves

Ante este escenario, las opciones no son muchas si desean cuidar y mejorar tu salud:

  • Elimine el pollo y los huevos industrializados; busca tus lípidos y proteínas en frutos secos, legumbres o algas, que con el complemento de los vegetales y los granos integrales estará bien cubierto.
  • Reduzca la cantidad de pollo, huevos y otros productos de origen animal, limitando su consumo moderado a aquellos que sean de producción orgánica y de pastoreo.

Verdad de hierro: la carne de pollo, al menos la industrializada, ha resultado ser la peor en cuanto a la asociación entre su consumo y la predisposición al sobrepeso y la obesidad.

Si te quedan ganas de comer pollo y un día de estos lo invitan a hacerlo, la pregunta es: ¿Qué pollo?

Pablo de la Iglesia

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Lino, aliado en la menopausia

Semillas de lino, aliadas en la menopausia

Uno de los principios activos más interesantes de las semillas de lino o linaza, y que ha despertado mucho interés en los investigadores, son los lignanos, una sustancia de gran utilidad para la salud femenina, especialmente durante la menopausia, por sus efectos como regulador hormonal. También se estudian sus propiedades antioxidantes y anticancerosas.

Los lignanos -nombre genérico de numerosísimas sustancias similares- son unos fitoquímicos ampliamente distribuidos en el reino vegetal; en esta ocasión nos interesan especialmente los presentes en las semillas de lino.

Al igual que otras sustancias fitoquímicas, como las isoflavonas de soja, los lignanos se aferran en las células a los mismos puntos donde lo hacen los estrógenos; este mecanismo ayuda a paliar los efectos negativos del exceso de estrógenos y reduce las posibilidades de padecer cáncer, especialmente el de mama.

Las semillas de lino, por mucho, son la fuente alimentaria más rica en lignanos, llegando a contener hasta cien veces más que la cantidad presente en otros productos; otras fuentes a considerar son las semillas de calabaza, el té verde y los cereales integrales. Después del lino, las semillas de sésamo son las segundas en importancia por su concentración.

Alivio durante la menopausia

En varios estudios realizados, pudo apreciarse que el consumo de diversas cantidades de semillas de lino favorece la salud de la mujer en periodos de menopausia. Una investigación demostró concretamente que la incorporación de 40 gr diarios de semillas de lino durante cuatro meses, es tan efectiva como la terapia de sustitución hormonal (0,625 mg de estrógenos conjugados) en la reducción de síntomas asociados al climaterio.

Se entiende que estos fitonutrientes actúan adhiriéndose a los receptores de estrógenos celulares, en forma similar a los estrógenos endógenos producidos por el propio cuerpo. Los lignanos no son tan potentes como los estrógenos endógenos; sin embargo, pueden actuar como tales o como antagonistas, dependiendo de las necesidades del cuerpo.

Cuando la presencia de estrógenos es normal o muy elevada, tal como ocurre en las mujeres en etapas anteriores a la menopausia, los lignanos actúan como antagonistas evitando los efectos nocivos que aquellos pudieran tener. Sin embargo, cuando los niveles disminuyen, tal como ocurre en la menopausia, los lignanos actúan como estrógenos débiles.

De interés: Mejorar los síntomas de la menopausia

Cómo consumirlo

El consumo de la semilla entera remojada es tal vez la forma más habitual y mi opción preferida; de esta forma aprovechamos todas sus propiedades.

Se cubre con agua una o dos cucharadas de semillas de lino y se deja reposar toda la noche; se consume por la mañana masticando lentamente.

Por supuesto, si lo necesitas, puedes comenzar con la indicación compartida anteriormente y luego continuar con esta dosis de mantenimiento.

Es ideal para combatir y prevenir el estreñimiento, pero también se aprovechan todas sus virtudes, entre ellas prevenir el cáncer de mama y, por supuesto, favorecer el equilibrio hormonal.

Pablo de la Iglesia